
En México, la presencia femenina en el sector energético todavía es minoritaria. Durante el primer trimestre de 2026, las mujeres representaron 25.2% de las 188,000 personas ocupadas en generación, transmisión, distribución y comercialización de energía eléctrica, de acuerdo con Data México.
La distancia aumenta en los puestos de decisión. El estudio Mujeres en las empresas 2025, del IMCO y Kiik Consultores, reportó que ellas ocupan 14% de los asientos en los consejos de administración y apenas 3% de las direcciones generales. En las energías renovables, IRENA ubica su participación en 32% del empleo, pero solo en 19% de las posiciones de alta dirección o consejos.
Frente a esa brecha, las redes profesionales van más allá del intercambio de contactos. Permiten compartir información, reconocer capacidades, generar confianza y acercar a otras mujeres a los espacios donde se negocian inversiones, se diseñan políticas y se toman decisiones técnicas.
Adhara Perales Chiu, presidenta de Mujeres en Energía Renovable México (MERM), lo resume de la siguiente manera: “¿Dónde está la siguiente oportunidad? Está en la tecnología, está en la innovación, pero también está aquí sentada al lado de nosotros”. Y es que para las mujeres que buscan crecer en la industria energética: una conversación, una recomendación o una mentoría pueden convertirse en la entrada a un proyecto, una posición directiva o una nueva especialidad.
Esta reflexión articuló el panel Mujeres que conectan, realizado durante el Energy Women’s Forum 2026, que reunió a cinco especialistas de la electricidad, la movilidad, la minería, la sustentabilidad y la innovación.

La confianza también se construye
Duante el encuentro, Yolanda Villegas, presidenta de la Asociación Mexicana de Almacenamiento, Electrificación y Movilidad (AMAEM), explicó que su trayectoria pasó del análisis jurídico y regulatorio a la negociación de proyectos, el desarrollo de negocios y la electromovilidad. Pero ese tránsito no ocurrió de manera aislada.
“El cambio en mí fue que tuve los mentores correctos que me empujaron para cambiar y no solamente ser la abogada del grupo, sino poderme sentar en una mesa de negociar con hombres y con mujeres sobre la rentabilidad”, afirmó.
La mentoría le permitió convertir la confianza recibida de otras personas en autoconfianza y participar en decisiones comerciales y estratégicas.
Elvia Ramírez Cabrera, especialista en energía, sustentabilidad e hidrógeno, también vinculó las redes con la capacidad de abrirse paso en entornos desconocidos. Después de estudiar y trabajar durante más de 15 años en Inglaterra, regresó a México sin una red profesional consolidada en el país.
“Las redes no solamente están en tu círculo; puedes tener redes que no te puedes imaginar. Yo he contactado gente que no conozco y que me ha abierto puertas y me ha dado una oportunidad de hablar con ellos”, relató.

Escuchar para poder liderar
Para Cristina Rodríguez Estrada, CEO de Coidaura Terra y presidenta del Distrito Oaxaca de WIM México consideró que conectar no se limita a crear relaciones entre profesionistas. También supone escuchar a quienes participan en la operación de una empresa y a quienes reciben sus impactos.
“Es un tipo de liderazgo donde aprendemos a escuchar a nuestras comunidades, pero también a nuestros inversionistas, a los proveedores, a los trabajadores dentro de la empresa”, expresó.
La escucha, añadió, resulta especialmente relevante durante las crisis. “Si realmente quieres salir de la crisis no te impones, porque si te impones la tapas”. Involucrar a las personas permite identificar problemas, atenderlos y evitar que reaparezcan.
Para Rodríguez Estrada, las empresas requieren combinar conocimientos técnicos en sostenibilidad con un liderazgo estratégico, empático y participativo.

Una red se cuida aportando
Adhara Perales sostuvo que las oportunidades técnicas se encuentran en áreas como almacenamiento, electromovilidad, centros de datos, distribución y calidad de la energía. Sin embargo, el acceso a esos espacios también depende de construir relaciones profesionales.
“La parte humana es encontrar tu red, cuidarla y crecerla”, dijo. Su llegada a MERM comenzó después de conocer la organización en internet y ofrecerse para colaborar en comunicación. A partir de ahí encontró mentoras y comenzó a conectar a otras personas con especialistas capaces de orientarlas.
“Yo empecé a dar porque a mí me gusta dar. Si tú te sientas, yo voy a intentar conectarte con alguien, o resolver tu problema”, explicó. Para Perales Chiu, una red crece cuando existe interés auténtico por construir con otras personas y no solo por obtener un beneficio inmediato.

Autenticidad, apoyo y reconocimiento
Ivette Castillo, General Manager para América Latina de Grid Systems Integration de GE Vernova y moderadora del encuentro, destacó que no existe una fórmula automática para formar vínculos profesionales. “Las redes se construyen de manera auténtica, no es un manual de ABC y con eso vas a tener una red poderosa”, afirmó.
Las participantes identificaron habilidades para sostener esas relaciones: comunicación, perseverancia, integridad, adaptabilidad y capacidad para recibir retroalimentación. También propusieron contar con personas que ofrezcan una visión honesta, recomienden, acompañen y reconozcan los logros.
“Busquen a su cuarta que les aplauda, porque a veces nos hace falta aplaudirnos entre nosotras”, insistió Castillo.

Las redes también fueron descritas como respaldo frente a la autoexigencia, los cambios profesionales y la presión por conciliar responsabilidades. Al responder una pregunta del público, las especialistas rechazaron la idea de un equilibrio permanente y hablaron de presencia, compasión y confianza.
“El equilibrio lo buscamos un día a la vez, hoy”, dijo Rodríguez Estrada. Para las participantes, conectar significa abrir una puerta, compartir conocimiento, escuchar, recomendar y reconocer. En palabras de Perales Chiu, el desafío ya no es únicamente “romper el techo de cristal”, sino “construir el edificio todos juntos”.
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Este artículo se publicó originalmente en la revista Energy21 de agosto 2026. ¡Consulta la edición completa!






