El mercado interno de combustibles en México enfrenta una vulnerabilidad crítica, marcada por una brecha deficitaria que supera el 85% en la oferta de gasolina Premium frente a la demanda nacional, de acuerdo con un análisis de la consultoría Caraiva y Asociados.
De acuerdo con el análisis del sector energético a agosto de 2026, la oferta de gasolina Premium, que contempla la aportación del Sistema Nacional de Refinación (SNR), la Refinería Olmeca en Dos Bocas y la filial Deer Park, apenas alcanza a cubrir entre un 13.2% y un 13.7% de la demanda estimada.
En términos operativos, el país produce alrededor de 25 a 26 mil barriles diarios de este combustible frente a una exigencia de mercado estimada en 190 mil barriles diarios, lo que arroja un déficit crítico de aproximadamente 165 mil barriles diarios que perpetúa la dependencia de las importaciones.
En contraste, combustibles como la gasolina regular y los diésels muestran coberturas significativamente superiores, que oscilan entre el 51% y el 72%.
Desplome en la exportación
Esta tensión en el mercado interno de derivados ocurre en un escenario donde Pemex ha reconfigurado drásticamente su estrategia comercial externa para abastecer a las refinerías.
Las exportaciones de petróleo crudo sufrieron una montaña rusa a lo largo del año. Tras tocar un máximo de 566 mil barriles diarios (mbd) en junio, los envíos al extranjero se derrumbaron hasta los 276 mbd en agosto, marcando el nivel más bajo de 2026.
En el acumulado de los primeros ocho meses del año, la exportación de crudo registró una contracción de 6.4%, situándose en un total de 104.4 millones de barriles comercializados en el mercado internacional, evidenciando la priorización del recurso hacia la refinación doméstica.
Condensados, el amortiguador ante la declinación
La caída en el volumen de crudo exportado e industrializado también refleja los retos de extracción en los campos del país. La producción de petróleo crudo puro cerró agosto en 1,336.4 mbd, lo que representa una baja interanual del 2.6%.
Sin embargo, el impacto en la disponibilidad de hidrocarburos líquidos fue amortiguado por el dinamismo de los condensados, cuya extracción creció un 6.5% en el periodo para ubicarse en 300.8 mbd en agosto. Gracias a este comportamiento, la caída en los líquidos totales se contuvo en un moderado -1.1% (1,637.2 mbd promedio).
Capacidad ociosa en el SNR
En el corazón de la transformación industrial, el procesamiento de crudo en las siete refinerías del país mostró un repunte acumulado del 14.1% entre enero (1,058.5 mbd) y agosto (1,208.2 mbd).
Pese a este incremento y a que la utilización del sistema repuntó al 67.9% en agosto, el sector arrastra una enorme capacidad ociosa.
Medido frente a una capacidad ajustada supuesta de 1,780 mbd, el sistema dejó ociosos en promedio 670 mbd diarios durante los primeros ocho meses de 2026 (operando a una media de utilización de 62.3%).
El análisis destaca que la carga de producción de gasolinas y diésel se concentra fuertemente en los complejos de Olmeca, Tula y Salina Cruz, los cuales concentran cerca del 58% al 59% de los petrolíferos del sistema, dejando a las cuatro refinerías restantes operando con márgenes más estrechos y exponiendo las limitaciones logísticas frente al consumo nacional.
Comenta y síguenos en X: @Adri_Telecom / @Energy21Mx







