
La crisis en Asia Occidental ha provocado un fuerte incremento en los precios de los hidrocarburos. El diésel, que antes del conflicto bélico costaba 0.78 dólares por litro, hoy alcanza 1.30 dólares; la gasolina pasó de 0.77 a 1.29 dólares por litro.
Este encarecimiento golpea con mayor fuerza a los países dependientes de la importación de combustibles. En contraste, América Latina y el Caribe (ALC) ha encontrado en la energía eléctrica un blindaje financiero frente a la volatilidad.
De acuerdo con el informe Aumento de precio de combustibles: impacto en la electromovilidad en ALC, elaborado por la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE), el parque vehicular eléctrico regional, con aproximadamente 400,000 autos ligeros y unos 8,000 autobuses, genera un ahorro directo de 1,000 millones de dólares (mdd) al año.
Ahorro energético que ya es tangible
Esta cantidad equivale a evitar un gasto diario de 2.7 mdd en combustibles fósiles a los precios actuales. Antes de la guerra, el ahorro total regional se estimaba en apenas 457 mdd anuales.
Para este análisis de sensibilidad, el organismo consideró una variación porcentual del precio del diésel y la gasolina en el rango -50% a +50% respecto a los precios promedios ponderados actuales en ALC.
El documento señala que, con los precios vigentes de electricidad y combustibles, la carga de un automóvil eléctrico liviano cuesta 0.15 dólares/kWh, lo que permite ahorros de hasta un 81% por kilómetro recorrido. En términos monetarios, cada vehículo eléctrico ligero ahorra 2,018 dólares anuales frente a uno de gasolina. Si los combustibles aumentaran un 50%, el ahorro escalaría a 3,308 dólares, un 64% más.
Electricidad gana frente a combustibles
Para los autobuses, el precio actual de la electricidad se ubica en 0.13 dólares/kWh, mientras que un bus diésel consume 35 litros por cada 100 km, uno eléctrico requiere 150 kWh para la misma distancia. Al precio actual, un bus eléctrico podría ahorra 26,000 dólares anuales frente a uno diésel; si los combustibles suben un 50%, el ahorro alcanzaría 48,750 dólares.
El alza del 40% en los combustibles ya ha incrementado el ahorro energético regional en más de 500 mdd, lo que representa un salto del 122% en beneficios económicos derivados del uso de tecnologías limpias.
El informe concluye que el porcentaje de ahorro por kilómetro no es lineal y tiende a estabilizarse en valores máximos. Estos límites máximos de ahorro se sitúan ligeramente por encima del 70% para los buses eléctricos y cerca del 85% para los automóviles particulares.
Rentabilidad que impulsa adopción
El organismo remarcó que la inversión en vehículos eléctricos se ha vuelto mucho más rentable, triplicando el ahorro en buses y duplicándolo en autos livianos ante las alzas actuales. Esta coyuntura no solo mejora la economía de los usuarios, sino que incrementa la resiliencia energética de los países de ALC, especialmente aquellos con matrices eléctricas predominantemente renovables.
Según datos de la Asociación Latinoamericana de Distribuidores de Automotores (ALADDA), durante el primer bimestre de 2026, los vehículos electrificados (híbridos y eléctricos) representaron el 14.5% de las ventas totales en la región. Este crecimiento fue liderado por Uruguay, con una participación del 42.7%, seguido de Colombia, con 36%. En México, los vehículos electrificados obtuvieron una participación en el mercado del 10.9%, con un total de 27, 840 unidades.
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