
El nuevo auto eléctrico mexicano Olinia entró al mercado con una propuesta agresiva en precio, pero con un nivel de seguridad significativamente inferior frente a vehículos ya disponibles; dudas sobre su sistema de frenado, resistencia ante choques y falta de equipamiento, entre otras cosas, lo dejan en desventaja ante otros modelos.
De acuerdo con el análisis comparativo de la consultoría Caraiva y Asociados, el modelo presenta ausencias críticas en seguridad activa y pasiva, como la falta de confirmación de bolsas de aire, sistema antibloqueo de frenos (ABS) y control de estabilidad (ESC), elementos que hoy son estándar incluso en segmentos de entrada.
En contraste, modelos como el Nissan March Sense y el BYD Dolphin Mini incorporan seis bolsas de aire, frenos ABS y asistencias electrónicas que reducen riesgos en condiciones adversas.
Este fin de semana, la presidenta Claudia Sheinbaum presentó el auto eléctrico Olinia en Zumpango, Estado de México. Se trata del primer vehículo utilitario 100% eléctrico, desarrollado y diseñado completamente en México.
La mandataria apareció conduciendo el vehículo y lo manejó hasta la sala de exhibición. Explicó que para su fabricación masiva, el Gobierno está construyendo una empresa mexicana con participación mixta, lo que significa que esperan atraer capital privado.
El proyecto fue desarrollado por investigadores de instituciones públicas como el IPN y el Tecnológico Nacional de México, con el objetivo de ofrecer una alternativa de transporte sustentable, económica y segura.
Menos resistencia a choques
El análisis también advierte que, en escenarios de impacto a 40 km/h, el Olinia presenta mayor vulnerabilidad estructural, con daños severos en choques frontales y laterales, asociados a su diseño ligero, cabina compacta y configuraciones como puertas tipo “suicida”, que reducen la rigidez lateral. A ello se suma la cercanía entre ocupantes, lo que incrementa la probabilidad de lesiones.
En términos operativos, el vehículo está claramente limitado a entornos urbanos. Su velocidad máxima de 50 km/h lo excluye de autopistas y carreteras federales, mientras que su autonomía de entre 100 y 125 kilómetros lo posiciona como una solución de corto alcance, muy por debajo de otros eléctricos como el Dolphin Mini, que ronda los 300 kilómetros por carga.
En equipamiento, el rezago es consistente, pues no incluye aire acondicionado en la versión base, carece de GPS y su tablero es básico, mientras que sus competidores ya integran conectividad, pantallas y sistemas más completos. Incluso en chasis y suspensión, el enfoque está en simplicidad (acero ligero y rines pequeños), lo que prioriza costo sobre desempeño.
Sin embargo, el Olinia apuesta por el precio como su ventaja competitiva. Con un rango estimado entre 90 mil y 150 mil pesos, es hasta 60% más barato que un subcompacto tradicional. También destaca por su bajo costo operativo, cercano a 900 pesos mensuales, frente a más de 3 mil pesos en un vehículo a gasolina.
Un auto sólo para ciudad
Este posicionamiento redefine su mercado objetivo. No compite directamente con autos como el March o el Dolphin Mini, sino que apunta a movilidad urbana básica, de corto alcance, para usuarios sensibles al precio. En ese segmento, su propuesta se acerca más a alternativas como motocicletas o soluciones de transporte informal.
“El comparativo también advierte un desfase en timing, pues mientras sus competidores están disponibles hoy, el Olinia prevé su llegada hasta 2027, en un mercado que avanza rápidamente en electrificación y estándares de seguridad”, afirmó Ramsés Pech, analista de la consultoría.
El modelo plantea una disrupción por costo y eficiencia operativa, pero con menor seguridad, menor desempeño y uso estrictamente urbano, lo que acota su alcance y abre cuestionamientos sobre su encaje en las normas actuales del sector automotriz, añadió.
El Gobierno federal también alista el Olinia Cargo, una variante diseñada específicamente para el transporte y distribución de mercancías en los pueblos y ciudades del país, que será presentada en cuanto termine el Mundial de Futbol 20206.





