
El Poder Judicial declaró en concurso mercantil a Typhoon Offshore, firma de servicios petroleros del empresario Ricardo Salinas Pliego, debido a la crisis de pagos en la cadena de proveeduría de Petróleos Mexicanos (PEMEX) que está ahogando a los contratistas de la petrolera.
La resolución añade un nuevo frente para el empresario, quien también enfrenta un procedimiento similar con TV Azteca.
La declaratoria implica que la compañía no puede cumplir de manera regular con sus compromisos financieros y requiere un marco legal para reorganizar sus pasivos sin que su operación se desmorone. El concurso mercantil ordena la negociación con acreedores, detiene litigios individuales y busca preservar el valor del negocio mientras se redefine su viabilidad financiera.
En el caso de Typhoon, el origen del problema se asocia a retrasos prolongados en pagos por parte de PEMEX. La empresa había detenido actividades desde octubre de 2025, en medio de una falta de liquidez derivada de adeudos que, en el sector, se estiman cercanos a 960 millones de dólares acumulados por más de un año.
El portafolio de servicios de la compañía incluía mantenimiento de pozos y soporte en plataformas marinas, respaldado por embarcaciones especializadas. La suspensión de estos trabajos no solo afecta el balance de la empresa, también impacta la continuidad operativa de campos petroleros.
A finales de 2025, Typhoon había promovido voluntariamente el procedimiento, pero la solicitud fue rechazada en una primera instancia judicial, ese antecedente dejó a la firma expuesta a presiones de acreedores y acciones legales mientras intentaba sostener negociaciones.
La reciente admisión del concurso, reportada a mediados de marzo de 2026, modifica el escenario al otorgar protección legal y encauzar el proceso hacia una reestructura ordenada.
La insolvencia de Typhoon impacta al menos a una docena de empresas mexicanas que forman parte de la cadena offshore, desde servicios logísticos y mantenimiento hasta suministro técnico y personal especializado.
En este tipo de esquemas, la falta de pago del cliente principal se propaga en cascada hacia compañías con menor capacidad financiera, generando tensiones no solo económicas, sino también laborales y regionales en zonas clave del sureste.
Durante años, la industria operó bajo la premisa de que los pagos eventualmente llegarían, pero los retrasos prolongados están modificando ese supuesto. El resultado es un ajuste en el mercado con proveedores más cautelosos, mayores exigencias contractuales, encarecimiento de servicios o incluso salida de jugadores del mercado.
Comenta y síguenos en X: @Adri_Telecom / @Energy21Mx





