
La transición energética en el segmento empresarial en México está tomando velocidad, no tanto por nuevas políticas públicas, sino por la aparición de esquemas de financiamiento que eliminan la necesidad de inversión inicial para adoptar energías limpias, dijo José Saadia, gerente de Serfimex Solar, en entrevista con Energy21.
Afirmó que el principal detonador del crecimiento en sistemas fotovoltaicos para empresas es la posibilidad de instalar paneles solares sin enganche y pagar el proyecto con los propios ahorros generados en el consumo eléctrico. Este modelo permite a las compañías migrar a energía limpia sin descapitalizarse, lo que reduce significativamente la barrera de entrada.
En ese contexto, la firma impulsa en Jalisco una bolsa de financiamiento de hasta mil millones de pesos destinada a proyectos solares en los sectores industrial, comercial y hotelero, con horizonte hacia 2030. A diferencia del mercado nacional, donde predominan los sistemas residenciales, este esquema está enfocado exclusivamente en empresas.
Proyectos
El modelo de negocio se apoya en una red de más de 800 integradores a nivel nacional, que funcionan como desarrolladores e instaladores de los proyectos, mientras la firma actúa como brazo financiero, evaluando la viabilidad técnica y crediticia de cada iniciativa.
Actualmente, ya existe un pipeline cercano a 45 proyectos en análisis, la mayoría bajo el esquema de generación distribuida, lo que permitiría una colocación prácticamente inmediata de los recursos.
Además del crecimiento en solar, comienza a ganar terreno el almacenamiento energético, particularmente por la necesidad de las empresas de reducir costos en horarios de alta demanda. A través de sistemas de baterías, los usuarios pueden almacenar energía en horarios de menor costo y utilizarla en momentos de mayor tarifa, una práctica conocida como “peak shaving”.
El atractivo financiero se complementa con incentivos fiscales, ya que los sistemas solares pueden ser deducidos en su totalidad en el primer año, lo que mejora la rentabilidad de los proyectos para las empresas.
El financiamiento proviene de una combinación de banca de desarrollo, mercado bursátil y fondos internacionales, lo que refleja que existe apetito de inversión en el sector energético mexicano, particularmente en soluciones vinculadas a la transición energética.
En paralelo, factores estructurales como apagones, intermitencia en la red eléctrica y altos costos de energía están empujando a las empresas a buscar alternativas, consolidando un modelo en el que el financiamiento, más que la regulación, se ha convertido en el principal catalizador del cambio energético en el país.
“En conjunto, el esquema configura un triángulo virtuoso en el que las empresas acceden a ahorros sin inversión inicial, los integradores amplían su mercado y las financieras colocan capital en un sector con alta demanda y crecimiento sostenido”, añadió el directivo.
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