
En conferencia de prensa, el empresario detalló que hay varios problemas técnicos y económicos que, a su juicio, hacen inviable el proyecto en las condiciones actuales.
“Resulta irracional buscar gas a 65 km de Tierra que hay que transportarlo por allá con una red de manejo del gas a 900 m cuando el gas que sale de Ixachi en Tierra en cuatro pozos es el mismo gas que tienes ahí”.
El magnate explicó que Lakach se encuentra a más de 900 metros de profundidad y a 65 kilómetros de la costa, lo que eleva de manera significativa los costos de extracción, infraestructura y transporte. Señaló que Pemex ya había realizado una inversión superior a los mil millones de dólares en material y avances previos, pero insistió en que no tiene sentido continuar cuando existe una alternativa mucho más eficiente en tierra firme.
Slim destacó al campo Ixachi, donde se han perforado o están en proceso alrededor de 35 pozos, y donde el gas es más viable desde el punto de vista económico.
“Lo que hay que hacer es usar ese gas”, afirmó.
Postura ante las calificadoras
Slim también se refirió a la reciente degradación de la calificación crediticia de México por parte de Moody’s (que bajó la nota soberana a Baa3) y el ajuste negativo de S&P.
El empresario calificó la decisión de las agencias como “irracional” y criticó que se tome con base en indicadores rígidos sin analizar en qué se está invirtiendo el gasto público. Defendió que una deuda del 60% del PIB no es alarmante si se compara con niveles de Estados Unidos, o Brasil y argumentó que el foco debería estar en el crecimiento económico.
“En lo que deberían de ver es en qué está invirtiendo, si logramos empezar a invertir y a crecer como es de esperarse, es irracional esa calificación en mi opinión”, dijo.
Slim criticó además la influencia de “tecnócratas” formados en universidades estadounidenses que, según él, aplican recetas excesivamente ortodoxas que en el pasado frenaron el crecimiento.
Lakach, la promesa inconclusa
El campo Lakach fue presentado en 2024 como un proyecto estratégico para aumentar la producción de gas nacional y reducir la dependencia de importaciones.
Grupo Carso firmó un acuerdo con Pemex que preveía una importante participación privada, pero los altos costos, la complejidad técnica y los precios del gas han llevado a una reevaluación profunda.
Desde el año pasado, Slim mencionó que se encontraba analizando la viabilidad del proyecto, debido a los problemas técnicos y de inversión que implica.





