
A unas horas de un posible paro nacional de transportistas convocado en redes sociales, el Gobierno federal y la Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos coincidieron en desmarcarse de la protesta y en llamar a mantener la continuidad operativa, ante el riesgo de afectaciones a cadenas de suministro, movilidad y actividad económica.
Por un lado, la CONCAMIN, junto con organismos del autotransporte como ANPACT, ANTP, CANACAR y CANAPAT, aseguró que no participa en la convocatoria y subrayó que cualquier interrupción del servicio impactaría directamente el abasto de bienes, el comercio y la movilidad, particularmente en plena temporada vacacional.
“El autotransporte de carga y pasaje constituye un pilar fundamental para la actividad productiva… cualquier interrupción impacta directamente a las cadenas de suministro”, indicaron los industriales.
En paralelo, la Secretaría de Gobernación afirmó que “no existe razón” para llevar a cabo movilizaciones el 6 de abril, luego de que diversas organizaciones del campo y del transporte anunciaran posibles bloqueos carreteros.
La dependencia informó que, desde finales de 2025, mantiene mesas de trabajo con productores agrícolas para atender sus demandas, incluyendo apoyos ante la caída en los precios internacionales de granos. Como parte de estas acciones, detalló que se han destinado 3 mil 412 millones de pesos en beneficio de más de 40 mil 910 productores.
Además, señaló que se han alcanzado acuerdos específicos, como en el caso de productores de Sinaloa, y que también se han sostenido reuniones con transportistas en coordinación con la Guardia Nacional para atender problemas de seguridad en carreteras y trámites del sector.
“La mayoría de las organizaciones han decidido no movilizarse”, indicó la dependencia.
El riesgo de un paro radica en la alta dependencia del país en el autotransporte para movilizar mercancías, insumos industriales y combustibles. Cualquier bloqueo en corredores logísticos clave puede generar disrupciones en el suministro, presiones en precios y retrasos en actividades productivas, añadieron.






