
México puede aprovechar gas natural de pozos cerrados o de baja producción, así como combustible que actualmente se quema por falta de infraestructura para transportarlo, mediante tecnología de gas natural comprimido (GNC), que permite llevar la molécula en autotanques hacia centros de consumo sin necesidad de construir gasoductos.
Esta alternativa, conocida como ducto virtual, abre oportunidades para comercializar gas de campos aislados y abastecer a industrias o localidades que no tienen acceso a la red de transporte, señalaron Ulises Neri, vicepresidente del Grupo de Expertos en Administración Sostenible de Recursos Naturales y Energía de la Comisión Económica de las Naciones Unidas para Europa (UNECE), y Manuel Valverde, especialista en GNC de Jaguar E&P.
Durante una ponencia sobre esta tecnología, los especialistas explicaron que el gas se comprime directamente en las instalaciones de producción, se almacena en equipos especiales y se traslada por carretera hasta los puntos de consumo. De esta manera, es posible aprovechar volúmenes que no necesariamente justifican la construcción de un gasoducto convencional.
Valverde expuso la experiencia de Jaguar E&P en el desarrollo de proyectos de transporte de gas comprimido desde boca de pozo. La compañía cuenta con el antecedente de un proyecto piloto de ducto virtual en el bloque A7.BG, ubicado en la cuenca de Burgos, Tamaulipas, cuya autorización fue otorgada en 2021.
El proyecto contemplaba una capacidad inicial de entre 0.5 y 1 millón de pies cúbicos diarios durante su etapa piloto, mediante la compresión del gas y su traslado en autotanques hacia los consumidores.
El modelo permite atender mercados que se encuentran alejados de la infraestructura de transporte y reducir los tiempos de desarrollo. Mientras que la construcción de un gasoducto puede tomar varios años, los proyectos de GNC pueden ponerse en operación en cuestión de meses, dependiendo de las condiciones técnicas y regulatorias.
Gas para industrias y regiones sin ductos
Para transportar el combustible, el gas natural se comprime a presiones de entre 200 y 250 bares y se almacena en unidades especializadas. De acuerdo con los datos presentados durante la ponencia, cada autotanque puede movilizar entre 9,000 y 12,000 metros cúbicos de gas, dependiendo de su configuración.
Los especialistas señalaron que esta tecnología puede complementar la infraestructura de gasoductos, no sustituirla. Su utilidad se concentra en atender consumidores que no tienen conexión a las redes existentes y en aprovechar producción de pozos aislados o de baja escala.
Durante la exposición también se identificaron oportunidades en regiones como Veracruz y Tabasco, donde el transporte mediante ductos virtuales podría facilitar el aprovechamiento de gas natural de campos que enfrentan limitaciones de infraestructura.
El esquema también puede contribuir a reducir la quema de gas natural cuando el combustible no cuenta con vías para llegar al mercado. En lugar de desperdiciar ese recurso, la compresión y el traslado en camiones permiten buscar consumidores para su comercialización.
Menor dependencia del gas importado
El aprovechamiento de la producción nacional mediante GNC también se relaciona con la dependencia de México respecto del gas natural importado de Estados Unidos.
Neri recordó que el suministro proveniente de ese país ha enfrentado interrupciones asociadas con fenómenos meteorológicos, lo que ha evidenciado la vulnerabilidad de los consumidores mexicanos ante contingencias en la infraestructura estadounidense.
En este contexto, la posibilidad de llevar gas nacional a regiones sin conexión a los gasoductos representa una alternativa para ampliar las fuentes de abastecimiento, particularmente en zonas donde existe producción que no llega al mercado.
El especialista también destacó el potencial económico del gas natural vehicular. De acuerdo con su exposición, el costo por kilómetro recorrido puede ser aproximadamente 50% menor frente a la gasolina y el diésel, aunque el ahorro depende de las condiciones de operación y abastecimiento.
Pese a estas oportunidades, el desarrollo del GNC enfrenta desafíos relacionados con la disponibilidad de equipos e infraestructura, la regulación y la percepción de seguridad. Los participantes señalaron que en México no existen más de 15 empresas que realizan actividades relacionadas con esta tecnología.
La expansión de este modelo requiere instalaciones de compresión, almacenamiento y descarga, además de unidades especializadas y personal capacitado para manejar el combustible a alta presión.
Así, el GNC se perfila como una alternativa para conectar campos productores con consumidores que permanecen fuera de la infraestructura convencional, aprovechar gas que actualmente se quema y ampliar las opciones para comercializar recursos nacionales.
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