
PEMEX recibió en 2025 apoyos del Gobierno federal por aproximadamente 395 mil millones de pesos, recursos sin los cuales la propia empresa reconoce que tendría dificultades para cumplir con sus obligaciones financieras y sostener sus operaciones.
De acuerdo con su informe anual 20-F enviado hoy a la SEC de Estados Unidos, la petrolera advierte que su viabilidad está estrechamente ligada al respaldo del Estado, al señalar que existe una “duda significativa” sobre su capacidad para continuar como negocio en marcha. Esta condición refleja una combinación de factores estructurales, entre ellos pérdidas recurrentes, una elevada carga de deuda y una generación de flujo insuficiente.
El documento detalla que PEMEX mantiene un capital contable negativo cercano a 1.9 billones de pesos, lo que implica que sus pasivos superan ampliamente a sus activos. En paralelo, la empresa reporta una deuda financiera de alrededor de 79 mil millones de dólares, con una presión relevante en el corto plazo, ya que 38.4% de sus obligaciones vence en los próximos tres años.
En este contexto, la compañía reconoce que el flujo de efectivo generado por su operación no es suficiente para cubrir simultáneamente sus necesidades de inversión, gastos operativos y servicio de deuda. Esta limitación obliga a depender tanto del apoyo gubernamental como de estrategias de refinanciamiento para mantener liquidez.
El entorno externo también incide en su desempeño. PEMEX señala que sus resultados están altamente expuestos a la volatilidad de los precios internacionales del petróleo, así como a variables financieras como el tipo de cambio y las tasas de interés, que impactan directamente en sus ingresos y costos.
En el frente operativo, el informe identifica retos en el segmento de transformación industrial, donde se han registrado paros no programados en refinerías, afectando la producción y los márgenes. A ello se suma la necesidad de mantener niveles elevados de inversión para contrarrestar la declinación natural de campos maduros y sostener la plataforma productiva.
Adicionalmente, el documento advierte sobre riesgos ambientales, regulatorios y legales que podrían traducirse en costos adicionales, incluyendo sanciones, remediación de daños y litigios.
También destaca que la empresa se encuentra en un proceso de reconfiguración institucional tras cambios en el marco legal del sector energético.
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