
De acuerdo con los investigadores, la exposición prolongada a estos compuestos podría estar relacionada con la iniciación del cáncer de mama, particularmente en mujeres con antecedentes genéticos o vulnerabilidad biológica previa. Asimismo, especialistas en cáncer pulmonar identificaron alteraciones celulares y genéticas asociadas con el desarrollo y progresión del cáncer de pulmón derivadas de contaminantes emitidos por combustibles fósiles.
Los estudios forman parte de una investigación multietapa enfocada en el potencial cancerígeno y neurotóxico de emisiones generadas por gasolina, combustibles marítimos, aviación y centrales eléctricas.
Además de los posibles vínculos con cáncer, los investigadores señalaron que ciertos compuestos aromáticos podrían alterar factores biológicos relacionados con enfermedades neurodegenerativas como Alzheimer y Parkinson.
“El enfoque novedoso del Instituto Hormel se centra en la alteración de los factores que causan cáncer y enfermedades neurodegenerativas por ciertos compuestos comunes emitidos por la manipulación y combustión de combustibles fósiles”, señala la investigación.
El Biofuels Research Project afirmó que la discusión sobre combustibles debe ampliarse más allá de la agenda climática y energética, para incorporar también sus implicaciones en salud pública.
Por ello, especialistas participantes plantearon que reducir el contenido aromático en combustibles podría convertirse en una estrategia de prevención sanitaria capaz de disminuir enfermedades de alta mortalidad y elevado impacto social.
Dentro de las alternativas analizadas, los investigadores destacaron que la sustitución parcial de estos compuestos por biocombustibles como el etanol podría reducir emisiones contaminantes, partículas finas y sustancias potencialmente cancerígenas presentes en el ambiente.
El proyecto también advirtió que la regulación vigente sobre aromáticos en combustibles fósiles tanto en México como en Estados Unidos podría resultar insuficiente frente a la nueva evidencia científica, por lo que consideraron necesario avanzar hacia esquemas energéticos más limpios.
Las investigaciones citadas dentro del estudio remarcan además que la contaminación del aire es un factor importante en el cáncer de pulmón en México, mientras especialistas en epidemiología han advertido sobre la necesidad de fortalecer políticas públicas para reducir la mortalidad por cáncer de mama.





