
Tras la entrada en vigor del pacto voluntario para la contención de precios de los combustibles, las importaciones privadas de gasolina cayeron 60% entre febrero y mayo de este año, al pasar de 202.5 mil a 79.2 mil barriles diarios, según datos de la consultoría PetroIntelligence.
En contraparte, Petróleos Mexicanos (Pemex) incrementó sus compras en el exterior un 47%, pasando de 282.7 mil a 418 mil barriles diarios.
El desempeño registrado en mayo de 2026 representó el nivel más bajo para las empresas privadas en la importación de gasolina desde el mismo mes de 2020.
En la participación de mercado de las importaciones de este combustible, Pemex aumentó su cuota del 31% en febrero al 51% en mayo, mientras que los actores privados retrocedieron del 23% al 10% en el mismo periodo.
El pacto voluntario que fijó la gasolina Magna en un máximo de 24 pesos por litro comenzó a aplicarse el 15 de febrero, luego del inicio de la guerra entre Estados Unidos e Irán, que disparó los precios de los energéticos.
Importaciones privadas de Diésel caen 45%
En el segmento del diésel, el volumen importado por privados registró un descenso del 45% entre febrero y mayo de este año, ubicándose en 72.3 mil barriles diarios. Por su parte, las importaciones de Pemex crecieron 264%, al pasar de 34.5 mil a 125.6 mil barriles diarios en promedio.
Con este ajuste, mayo de 2026 se ubicó como el quinto mes con el menor volumen de importación de diésel para los privados desde 2024.
Entre febrero y mayo, la participación de Pemex en las importaciones de diésel se elevó del 7% al 28%, en tanto que la de los privados disminuyó del 28% al 16%.
Aunque el pacto voluntario para el diésel, fijado en 27 pesos por litro, entró en vigor a finales de abril, el impacto a la baja en las importaciones privadas se observó desde febrero.

Efecto del combate a la inflación
Alejandro Montufar, CEO de PetroIntelligence, señaló que la contracción en los volúmenes de importación privada responde a la dinámica de precios en las estaciones de servicio derivada de las medidas gubernamentales.
“El pacto voluntario genera precios más competitivos para Pemex y eso hace que las estaciones de servicio cambien de proveedor”, indicó.
“Las importaciones de los privados están disminuyendo porque están vendiendo menos al tener precios más altos. Pemex está conteniendo precios para combatir la inflación”, explicó Montufar.
El directivo puntualizó que Pemex opera en este contexto como un instrumento del Estado para el control inflacionario.
“Pemex es más que una empresa; es un brazo de intervención del gobierno que se utiliza para contener la inflación. El combate a la inflación cuesta, así como a la Reserva Federal de Estados Unidos le cuesta liberar barriles de su reserva estratégica por debajo del precio de mercado para contener precios”, indicó.
Respecto a la magnitud de la caída en importaciones privadas, Montufar estimó que el mercado ha alcanzado su límite de desplazamiento debido a la existencia de contratos vigentes entre estaciones de servicio y suministradores privados.
Añadió que la afectación en las ventas de los privados debe ponderarse frente al objetivo macroeconómico de contener los precios al consumidor final.
Escenario fiscal y alternativas
Sobre las opciones para equilibrar las condiciones de competencia, el CEO de PetroIntelligence planteó que una posible aplicación del estímulo del 100% al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) en gasolinas, resultaría insuficiente en las condiciones actuales del mercado.
“En nuestras estimaciones se observa que, incluso con un estímulo al 100% del IEPS, el producto importado distinto a Pemex no tendría niveles competitivos”, detalló Montufar.
De acuerdo con el análisis de la firma, para restablecer un nivel de precios equivalente entre los importadores privados y Pemex se requeriría la implementación de estímulos complementarios en otros tributos fiscales, como el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el Impuesto sobre la Renta (ISR), mecanismo similar al aplicado en 2022, lo cual implicaría consideraciones de carácter recaudatorio para la Hacienda pública.
Un análisis del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), señala que el esquema actual de estímulos fiscales aplicados a las gasolinas y el diésel mediante descuentos al IEPS en combustibles, generará una merma de 28 mil 711 millones de pesos para las finanzas públicas al cierre de 2026.
Ese monto equivale a entregar un bimestre completo de apoyo a casi 4.8 millones de adultos mayores en todo el país, dentro del programa Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores.
También representa el presupuesto anual total de entidades como Colima o Baja California Sur, que oscila entre los 20 mil y los 23 mil millones de pesos.
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