
Shell concretó la desinversión de su red de estaciones y activos de refinación en Argentina, en una estrategia de salida del segmento minorista de combustibles en la región, tras un año de haber implementado la misma medida en México.
La firma suiza Mercuria Energy Group cerró la adquisición de Raízen Argentina por mil 420 millones de dólares, operación que incluye 894 estaciones de servicio, la refinería de Dock Sud, una planta de lubricantes, terminales de almacenamiento y aeroplantas. Como parte del acuerdo, se mantendrá la marca Shell en el mercado argentino mediante un contrato de licencia.
La transacción se da en el contexto de la reestructuración financiera de Raízen, que arrastra una deuda cercana a 12 mil 840 millones de dólares. La venta responde a una estrategia para generar liquidez y ajustar su portafolio, más que a condiciones específicas del mercado argentino.
Con esta operación, Mercuria , que ya tiene presencia en el país a través de Phoenix Global Resources, vinculada al empresario José Luis Manzano, fortalece su integración vertical al sumar refinación y comercialización a su portafolio. Esto le permitirá competir en un terreno donde históricamente ha dominado YPF.
De México a Argentina: la salida del retail
El movimiento en Argentina ocurre un año después de que Shell decidiera desprenderse de su negocio de estaciones de servicio en México. En mayo de 2025, su filial Shell Mobility acordó la venta de su red de alrededor de 250 estaciones al grupo Iconn, en una operación aún sujeta a autorizaciones regulatorias en ese momento.
En el caso mexicano, la decisión se dio en un entorno marcado por políticas de contención de precios de combustibles impulsadas por el gobierno, en coordinación con Petróleos Mexicanos, así como por un endurecimiento en la regulación de importaciones para combatir el llamado “huachicol fiscal”.
Además del segmento de retail, Shell también ha reducido su presencia en exploración y producción en México, al devolver bloques obtenidos tras la reforma energética impulsada durante el gobierno de Enrique Peña Nieto.
Reconfiguración del negocio downstream
Las desinversiones en México y Argentina reflejan una tendencia más amplia que apunta a la salida de Shell del negocio minorista de combustibles en ciertos mercados emergentes, en medio de presiones regulatorias, márgenes más estrechos y cambios en la dinámica del mercado energético.
En Argentina, la operación aún deberá completar su cierre regulatorio, previsto para el primer semestre de 2027. Sin embargo, el traspaso operativo podría concretarse en el corto plazo.





