
Para completar la circularidad en la electromovilidad, VEMO ha planteado la posibilidad de reutilizar las baterías de autos eléctricos una vez que hayan cumplido su ciclo de vida.
Esta es una de las alternativas que aumentaría el valor del uso de los sistemas antes de su etapa de reciclaje, aunque sería necesario implementar evaluaciones técnicas y criterios de seguridad.
En una reciente investigación VEMO y REMSA indicaron que las baterías terminan su ciclo de vida automotriz, pero conservan la capacidad remanente para ser implementadas en bancos de almacenamiento de energía para respaldo o complementar proyectos de generación renovable.
Las baterías pueden tener una segunda vida cuando no cumplen los requerimientos de desempeño de un vehículo eléctrico, sin embargo, mantienen la capacidad residual en aplicaciones estacionarias, es decir, entre el 70%.
En la investigación “Gestión de baterías de vehículos eléctricos en América Latina”, VEMO y REMSA explican que los bancos de almacenamiento de energía integran módulos de baterías, un sistema de conversión de potencia e instrumentos de control para almacenar y entregar energía de acuerdo a las necesidades de cada sitio.
Consideran que una de las aplicaciones más comunes son los sistemas de almacenamiento, pues se recargan durante horas de menor demanda para disminuir le descarga de la red en tiempos de mayor demanda y costo.
“En infraestructura de recarga y operación de flotas, estos esquemas pueden representar ahorros importantes, especialmente cuando la energía proviene de fuentes renovables”, señaló VEMO.
Sin embargo, destacó que la reutilización depende del estado de salud de las baterías, el diseño del pack y la capacidad de gestionar y monitorear el sistema de forma segura, por lo que se requieren perfiles técnicos en sistemas de diagnóstico, integración y aseguramiento de parámetros de operación segura.
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