
Académicos de las principales instituciones públicas del país participarán en la evaluación de la viabilidad del fracturamiento hidráulico en México, como parte del grupo de expertos presentado por la Presidenta Claudia Sheinbaum para analizar el uso de esta técnica en la extracción de gas no convencional.
Durante el anuncio, el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí, señaló que la institución está dispuesta a colaborar en la evaluación integral del fracking, particularmente en la medición de sus implicaciones económicas, sociales y ambientales. Subrayó que el análisis deberá ponderar tanto los beneficios como los costos asociados a la explotación de estos recursos.
En la misma línea, el rector de la UAM, Gustavo Pacheco, afirmó que la universidad contribuirá con su capacidad científica para enfrentar los retos energéticos del país, entre ellos la alta dependencia de gas natural importado, que representa un factor de vulnerabilidad para México.
Por su parte, el director del IPN, Arturo Reyes Sandoval, destacó el papel histórico de la institución en el desarrollo de infraestructura energética y adelantó que ya cuentan con un comité científico encargado de analizar la aplicación de esta tecnología.
Lomelí agregó que el contexto internacional ha modificado la visión sobre la explotación de hidrocarburos. Recordó que hace décadas se privilegiaba la importación de energéticos a bajo costo, pero conflictos geopolíticos recientes han evidenciado la necesidad de fortalecer la producción interna para evitar impactos en la economía y el bienestar social.
En este sentido, reiteró que la UNAM participará en el análisis solicitado por el gobierno federal, considerando todas las variables técnicas y económicas involucradas.
Desde la UAM, Pacheco indicó que la institución aportará su rigor académico y capacidad de innovación para asegurar que, en caso de desarrollarse, la explotación de gas no convencional se realice bajo criterios de sustentabilidad, eficiencia y mitigación de riesgos.
Como parte de esta nueva estrategia, el grupo de especialistas tendrá la tarea de analizar la viabilidad de aplicar esta técnica en México, con el objetivo de reducir la dependencia de gas natural proveniente de Estados Unidos y explorar alternativas que minimicen los impactos ambientales.





