
México comienza a traducir el potencial del hidrógeno limpio en proyectos concretos. La Asociación Mexicana de Hidrógeno y Transformación Energética (H2México) presentó ante la Secretaría de Economía un portafolio de 31 iniciativas que representan una inversión estimada de 22,370.5 millones de dólares y 4,246 MW de capacidad renovable. Dos plantas de hidrógeno verde operan, una en Querétaro y otra en San Luis Potosí.
La información se dio a conocer durante la presentación de los Proyectos de Hidrógeno Limpio y Derivados Actualmente en Marcha en México. En ella participaron Israel Hurtado, presidente ejecutivo de H2México; Renata Herrera y Florencia Vitelleschi, consejeras; José Anaya, coordinador del Comité Industrial, y Alberto Uribe, de la Secretaría de Economía.
El mapa presentado contempla una producción anual proyectada de 196,707 toneladas de hidrógeno verde, 970,000 de amoniaco verde, 2.1 millones de toneladas de metanol verde y azul y 8,760 de hidrógeno turquesa.
Descarbonizar donde electrificar no basta
Uno de los beneficios estratégicos del hidrógeno limpio está en su capacidad para atender actividades difíciles de electrificar directamente. H2México identificó oportunidades en hierro y acero, cemento, petroquímica, movilidad pesada y procesos térmicos, y almacenamiento de energía renovable.
“En las industrias del hierro, acero, cemento, petroquímica, ahí el hidrógeno puede sustituir combustibles fósiles que se utilizan en estos procesos”, explicó Hurtado.
En varios de estos sectores el hidrógeno ya se utiliza, aunque predominantemente de origen fósil. La oportunidad planteada es sustituir gradualmente el hidrógeno gris por alternativas de menor huella de carbono y ampliar su uso en procesos intensivos en energía.
A esta ruta se suma Power-to-X, que convierte electricidad renovable en otros vectores, como hidrógeno, amoniaco, metanol o combustibles sintéticos, para ampliar las opciones de almacenamiento, transporte y uso de energía donde la electrificación directa resulta compleja.
Gas natural e hidrógeno: una transición gradual
La integración del hidrógeno a la matriz energética mexicana no se planteó como una sustitución inmediata del gas natural. Hurtado reconoció la relevancia que este combustible mantiene para la generación eléctrica y la industria. “No se trata tampoco de ya no utilizar gas”, señaló.
Una de las rutas es el blending: mezclar hidrógeno con gas natural para reducir gradualmente la intensidad de carbono en centrales de ciclo combinado y procesos térmicos. “Lo que sí podemos hacer es empezar a mezclar el hidrógeno con el gas natural para descarbonizar el gas natural”, explicó.
Durante el encuentro se indicó que la CFE ha considerado proyectos de hidrógeno verde con este propósito, mientras que Pemex analiza opciones para sustituir el hidrógeno gris que utiliza en refinación. También se expusieron otras rutas, entre ellas el hidrógeno geológico o blanco y el turquesa.
Capital humano y tecnología propia
La competitividad de México frente al hidrógeno no dependerá únicamente de producir la molécula. La cadena de valor incluye electrolizadores, celdas de combustible, turbinas, tanques de almacenamiento, compresores, tuberías y válvulas, con oportunidades para manufactura nacional y formación especializada.
“Toda una industria relacionada que puede traer tecnología, inversión y creación de capital humano”, destacó Hurtado.
El directivo señaló que, en una primera etapa, el país probablemente tendrá que adoptar tecnología, pero con la posibilidad de avanzar hacia soluciones propias conforme madure el mercado. Como ejemplo mencionó desarrollos y patentes del Instituto Nacional de Electricidad y Energías Limpias relacionados con electrolizadores y nuevos materiales.
La formación de especialistas y el fortalecimiento tecnológico podrían ampliar la participación del país hacia la fabricación de equipos y soluciones asociadas a esta industria. Hurtado lo resumió así: “México puede ser un país productor, consumidor y exportador de hidrógeno, amoníaco, metanol o algún otro derivado”.
El avance de los proyectos también requiere condiciones regulatorias y de mercado. H2México señaló entre los pendientes reducir costos de infraestructura, producción y transporte; contar con regulación específica para hidrógeno limpio; generar incentivos para oferta y demanda, y ampliar la penetración de renovables. Durante la reunión se informó que se trabaja en un estándar y una hoja de ruta para el sector.
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