Emilio Azcárraga Jean venderá una parte de sus acciones dentro Grupo Televisa, operación valuada en alrededor de 4.7 mil millones de pesos, a sus directivos Bernardo Gómez Martínez y Alfonso de Angoitia Noriega, reduciendo el control de la familia Azcárraga dentro del emporio de telecomunicaciones.
Televisa informó que Gómez Martínez y De Angoitia Noriega acordaron comprar, en partes iguales, 26 mil 332 millones 332 mil 804 acciones Serie “A” propiedad de Azcárraga, una transacción que aún está sujeta a autorizaciones regulatorias, incluida la de la Comisión Nacional Antimonopolio.
Aunque formalmente se trata de una venta parcial, el movimiento refuerza la percepción de una salida gradual del control directo de la familia Azcárraga, algo inédito desde la fundación de la empresa en 1930.
En octubre de 2024, Televisa notificó a inversionistas y a la Bolsa Mexicana de Valores que Azcárraga Jean dejaba la presidencia del consorcio para atender una investigación del Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) relacionada con el caso de corrupción conocido como FIFA Gate.
La “licencia” del empresario fue inmediata y marcó un hecho histórico, pues por primera vez en más de nueve décadas, Televisa dejó de estar encabezada por un miembro de la familia Azcárraga. La salida fue propuesta por el propio Azcárraga y avalada por el Consejo de Administración, en medio de crecientes riesgos legales y reputacionales para la empresa.
El caso FIFA Gate se remonta a 2017, pero tuvo consecuencias financieras recientes. En 2023, Televisa acordó pagar 95 millones de dólares para resolver una demanda colectiva de accionistas en Estados Unidos, quienes alegaron que los sobornos a funcionarios de la FIFA inflaron artificialmente el valor de las acciones de la compañía. Aunque la empresa ha negado irregularidades, el impacto en su gobierno corporativo fue inevitable.
A este escenario se suma la entrada de nuevos actores relevantes en el capital de Televisa. En octubre del año pasado, el empresario Eduardo Tricio Haro, presidente del Consejo de Administración de Grupo Lala, adquirió 7.2% del capital social, colocándose como uno de los principales accionistas del grupo.
Su incorporación reforzó la señal de que Televisa avanza hacia una estructura accionaria más diversificada y menos concentrada en la familia fundadora.
La compra de acciones por parte de Gómez y de Angoitia, dos de los arquitectos de la estrategia corporativa reciente, incluida la alianza con Univision, apunta a blindar la continuidad del proyecto empresarial, pero también a consolidar un nuevo equilibrio de poder dentro de la compañía.
Televisa ha sido históricamente un actor central en la relación entre poder mediático y poder político en México. El repliegue de Azcárraga ocurre en un entorno de mayor escrutinio internacional, cambios en la narrativa pública sobre la empresa y un nuevo ciclo político en el país.
La venta parcial de acciones, sumada a su salida de la presidencia y al ingreso de nuevos accionistas relevantes, sugiere que Televisa entra en una etapa post-Azcárraga, marcada por una gestión más tecnocrática, menor personalismo y una necesidad explícita de reducir riesgos legales y reputacionales, tanto en México como en Estados Unidos.
Comenta y síguenos en X: @Adri_Telecom / @Energy21Mx


