
En su primera declaración pública desde que asumió el liderazgo tras la muerte de su padre, Alí Jamenei, el ayatolá afirmó que Teherán debe utilizar la posibilidad de cerrar el estrecho de Ormuz como herramienta de presión en el conflicto regional.
“La palanca de bloquear el estrecho de Ormuz debe utilizarse definitivamente”, señaló en un mensaje leído por una presentadora en la televisión estatal iraní.
El estrecho es uno de los puntos estratégicos más importantes para el suministro energético global. Por esta ruta transita habitualmente cerca de una quinta parte del petróleo que se comercializa en el mundo, por lo que cualquier interrupción tiene repercusiones inmediatas en los precios internacionales del crudo.
Las tensiones se han intensificado en las últimas semanas tras los ataques militares lanzados por Estados Unidos e Israel contra instalaciones iraníes el pasado 28 de febrero, lo que desencadenó una escalada de represalias en la región.
Jamenei aseguró que las acciones contra Washington y Tel Aviv continuarán y que la venganza por los bombardeos será una prioridad estratégica para su gobierno.
“Hasta ahora solo se ha materializado una pequeña parte de esa venganza”, afirmó.
El líder iraní también exhortó a los países del Golfo Pérsico a cerrar las bases militares estadounidenses en sus territorios, argumentando que la presencia de Washington no garantiza la seguridad regional.
La escalada militar ya ha comenzado a impactar los mercados energéticos. Los ataques de Irán contra buques comerciales y contra infraestructura energética en el Golfo Pérsico han impulsado nuevamente el precio del petróleo por encima de los 100 dólares por barril, mientras persisten los combates en la región.
Advertencia para México
En medio de esta crisis, el embajador de Irán en México, Abolfazl Pasandideh, pidió al gobierno de México condenar los ataques ordenados por el presidente estadounidense Donald Trump contra Teherán.
El diplomático advirtió que una eventual victoria militar de Washington en Irán podría ampliar el alcance de la política exterior estadounidense hacia otros países.
“Si Estados Unidos gana algo en Irán, después no le será difícil intentar ganar en otros lugares, incluso en países como Cuba o México”, señaló en entrevista radiofónica.
Pasandideh también agradeció al gobierno mexicano por mantener un llamado a la paz en el conflicto y destacó la postura de España por rechazar participar en ataques contra Irán.






