La instalación de medidores inteligentes por parte de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) no solo forma parte de un programa de modernización de la red, sino que representa un paso estructural para habilitar la integración de sistemas de almacenamiento energético en México, señala la firma Quartux.
El reemplazo de medidores analógicos por dispositivos digitales permitirá contar con datos precisos y en tiempo real sobre el consumo eléctrico, condición indispensable para gestionar la demanda, optimizar costos y facilitar la incorporación de tecnologías como baterías industriales y, eventualmente, almacenamiento distribuido en hogares.
De acuerdo con la CFE, se instalarán cerca de dos millones de nuevos medidores inteligentes como parte del plan de renovación de la infraestructura eléctrica. Para cumplir esta meta, la empresa productiva del Estado impulsa 15 procesos licitatorios, de los cuales 13 ya fueron adjudicados a 11 consorcios distintos, bajo esquemas de competencia.
Además, el programa contempla la instalación de 55 mil 902 transformadores de distribución y la construcción de 3 mil 631 kilómetros-circuito de redes de media tensión, acciones orientadas a disminuir pérdidas técnicas y fortalecer la confiabilidad del sistema.
Más allá de mejorar la facturación y eliminar errores humanos en la lectura, los medidores inteligentes permiten conocer los perfiles horarios de consumo, detectar picos de demanda y transferir información de manera remota.
Esta capacidad de medición avanzada es el habilitador tecnológico que hace viable el almacenamiento energético como herramienta de eficiencia.
En el sector industrial, donde las tarifas eléctricas varían según el horario y la demanda máxima registrada, la posibilidad de almacenar electricidad en momentos de menor costo y utilizarla en horarios punta puede generar reducciones significativas en el recibo eléctrico. Tecnologías como las baterías de litio desarrolladas por empresas especializadas permiten, además, mitigar riesgos de interrupciones y estabilizar cargas críticas.
“La adopción de medidores inteligentes es un habilitador clave para la modernización del sistema eléctrico en México, porque permite contar con información precisa y en tiempo real sobre el consumo. Esto no solo mejora la transparencia en la facturación, sino que abre la puerta a tecnologías como el almacenamiento energético, que ayudan a las empresas a ser más eficientes, reducir costos y avanzar hacia un consumo más sustentable”, señaló Alejandro Fajer, director de Operaciones de Quartux.
En un sistema eléctrico cada vez más presionado por la demanda, la electrificación industrial y la incorporación de energías intermitentes, el almacenamiento se perfila como una pieza estratégica para equilibrar la red. Sin medición inteligente, esa integración sería limitada.
La modernización que impulsa la CFE, por tanto, no se restringe a cambiar equipos de medición, sino que sienta las bases para una red más digital, flexible y preparada para incorporar tecnologías que permitan reducir costos, mejorar la confiabilidad y avanzar hacia un sistema energético más eficiente.
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