
El esquema de estímulos fiscales aplicados a las gasolinas y el diésel mediante descuentos al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) generará una merma de 28 mil 711 millones de pesos para las finanzas públicas de México al cierre de este 2026, informó el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).
Ese monto equivale a entregar un bimestre completo de apoyo a casi 4.8 millones de adultos mayores en todo el país, dentro del programa Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores.
También representa el presupuesto anual total de entidades como Colima o Baja California Sur, que oscila entre los 20 mil y los 23 mil millones de pesos.
La cifra representa aproximadamente el 0.07% del Producto Interno Bruto (PIB) proyectado para este año, estimado en 37.3 billones de pesos, detalla el reporte “Renuncias recaudatorias. Hacia una agenda inicial de evaluación de política fiscal”.
La medida, instrumentada mensualmente por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para contener los precios al consumidor, se suma a un paquete de diez tratamientos fiscales de excepción identificados por el CIEP que, en conjunto, costarán al Estado un total de 775 mil 893 millones de pesos no recaudados, equivalentes al 2.07% del PIB nacional.
El centro de investigación explicó que estas “renuncias recaudatorias” son herramientas deliberadas del diseño fiscal, como tasas cero, exenciones, deducciones, estímulos o créditos, mediante las cuales el Estado reduce la captación potencial de ingresos para influir de forma directa en las decisiones de consumo, ahorro, inversión y empleo de la población.
No obstante, el organismo advirtió que la permanencia de estos regímenes de excepción en el sistema tributario mexicano rara vez está acompañada de auditorías o evaluaciones periódicas que midan su pertinencia, efectividad real o impacto distributivo.
El CIEP subrayó que esta falta de seguimiento resulta especialmente crítica en la coyuntura actual de fuertes restricciones presupuestarias, crecientes necesidades de financiamiento público y una mayor exigencia ciudadana de transparencia en el manejo de los recursos.
El subsidio al IEPS de los combustibles es el de menor costo fiscal entre las diez exenciones seleccionadas. La mayor parte de la pérdida recaudatoria se concentra en los beneficios de alto costo y alcance generalizado, los cuales absorben 536 mil 395 millones de pesos, equivalentes al 1.44% del PIB.
Por su parte, los estímulos condicionados a la formalidad o la capacidad económica de los contribuyentes representan una merma de 210 mil 787 millones de pesos, que equivalen al 0.56% del PIB, mientras que el tratamiento de coyuntura donde se ubica el IEPS automotriz aporta los restantes 28 mil 711 millones de pesos.
Finalmente, el CIEP aclaró que el propósito de este diagnóstico no es plantear la eliminación de los apoyos y beneficios fiscales para los contribuyentes, sino promover la institucionalización de una agenda de evaluación obligatoria y periódica.
Este mecanismo permitiría establecer metodologías claras, indicadores mínimos de desempeño y responsables para determinar la vigencia, eficiencia y equidad de cada estímulo en el país.
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