
En una industria donde el margen de error es mínimo y el riesgo es mayor, la tecnología de datos se ha convertido en el activo más valioso para empresas como Samsara, las cuales apuntan a la implementación de la inteligencia artificial para mitigar los dos problemas más críticos del sector energético en México: el robo de combustible y la ineficiencia operativa.
“La plataforma de Samsara te permite no solo llevar el control de todo lo que nos piden en términos de rutas y horarios, sino ir un poquito más allá. Por ejemplo, las inspecciones vehiculares permiten ver que los vehículos se encuentren en condiciones óptimas y, conectado con módulos de mantenimiento preventivo, garantizamos que las unidades estén en un estado ideal o disparamos flujos que permiten dar seguimiento a lo que pasa”, revela en entrevista Luis Ángel Larrea, Sales Engineering Manager de Samsara.
Tradicionalmente, el sector energético ha visto al GPS como una herramienta de localización. Sin embargo, Samsara propone un cambio de paradigma: operaciones físicas conectadas e inteligentes.
“La data es el cimiento. Tenemos más de 13 billones de puntos de datos de los cuales la IA va aprendiendo para generar modelos muy acertados”, explica Luis.
Esta capacidad permite a las empresas no solo saber dónde está una pipa, sino predecir riesgos y automatizar decisiones que antes requerían horas de supervisión humana.
Con experiencia en México, Europa e incluso el mercado asiático, Samsara ayuda a sus clientes para ser más eficientes en sus operaciones a través de la mejora en los hábitos de conducción y la reducción de acciones de ralentí o de uso de las unidades cuando están encendidas sin moverse.
En términos de robo, la plataforma utiliza telemetría avanzada capaz de detectar caídas bruscas de combustible. Este mecanismo permite a las empresas realizar auditorías e investigaciones inmediatas sobre eventos específicos y llevar un control histórico.
“Tenemos la capacidad de mostrar imágenes a través de nuestras cámaras cuando se detecta un evento de caída repentina en el nivel de combustible. Esto permite verificar qué estaba pasando en la cabina o alrededor de la unidad en ese momento preciso”, explica Luis.
Para Samsara, el verdadero valor de la tecnología no reside en reaccionar a las normativas vigentes, sino en anticiparse a ellas. En ese tenor, Luis señala que la visión de la compañía es trascender el modelo reactivo, utilizando el análisis de datos constante para alimentar a sus equipos de ingeniería y ofrecer herramientas que coloquen a sus clientes “varios pasos adelante” de la regulación actual.
“No se trata solo de geolocalización o de dar acceso inmediato a las autoridades; buscamos que el transportista tome el control total de su gestión”, explica el directivo.
Finalmente, el directivo reconoce que el futuro del sector no solo es digital, sino también limpio. En ese sentido, Larrea destaca que la alianza global con Element es una pieza fundamental en la estrategia de Samsara hacia 2026. Esta sinergia busca llevar a las flotas mexicanas hacia el objetivo de “carbono cero”, facilitando la transición energética mediante el monitoreo de emisiones y la eficiencia en el uso de activos.
Con un crecimiento sostenido en México, donde su infraestructura se ha quintuplicado en pocos años, Samsara se prepara para un 2026 marcado por lanzamientos de productos diseñados específicamente para el mercado local.
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