La Comisión Federal de Electricidad (CFE) renunció a su concesión mayorista de telecomunicaciones para tomar el control de un fideicomiso de fuente de pago de los activos de Altán Redes, para cumplir con las obligaciones que le impuso el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT).
La concesión a la que renuncia la empresa le concedía el permiso para rentar su red de telecomunicaciones a otras empresas del mercado, como Izzi o Megacable, entre otras.
El extinto organismo regulador le puso la condición de renunciar a su título de concesión, toda vez que Altán cuenta con un permiso similar, lo que implicaría una duplicidad en el negocio mayorista.
De esta forma, la CFE renunció el pasado 21 de febrero voluntariamente al título de concesión, la cual fue notificada al IFT a través de un escrito que surtió efectos en el momento en que fue admitido por el regulador.
“No se afecta el interés público ni se perjudican los derechos de los usuarios o terceros”, menciona el escrito.
Con el cumplimiento de esta condición, la CFE tomará el control del fideicomiso creado por la propia estatal en 2022, en colaboración con Banco Azteca, para liquidar las deudas de la Red Compartida, que opera Altán Redes, con 119 acreedores en caso de enfrentar dificultades para cumplir sus compromisos.
Mediante el fideicomiso, la CFE se hará acreedora del 48.63% de las acciones representativas del capital social de Altán, así como el 23.08% de derechos fideicomisarios de esa sociedad, otorgándole la capacidad de nombrar a dos de los 11 miembros del Consejo de Administración de la Red Compartida.