
México necesita fortalecer la inversión productiva y elevar su crecimiento económico por encima de 3.5% anual para consolidar la recuperación, advirtió el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), tras la aceleración de la actividad económica durante el tercer trimestre de 2026.
En su análisis económico, el organismo señaló que el mayor dinamismo de las manufacturas y las exportaciones representa una señal favorable, aunque advirtió que todavía es necesario evaluar la contribución de la inversión pública y privada para determinar la solidez y sostenibilidad de la recuperación.
El planteamiento ocurre después de que el Producto Interno Bruto (PIB) registrara un crecimiento anual de 3.2% en el tercer trimestre, resultado que llevó a revisar al alza las expectativas de crecimiento económico para el cierre de 2026, de 1.4 a 2.0%.
De acuerdo con el CEESP, alcanzar tasas de crecimiento superiores a 3.5% anual requiere fortalecer las condiciones para la inversión productiva, incrementar la productividad y estimular el consumo de los hogares, con el objetivo de sostener la expansión económica en el mediano y largo plazos.
Inversión fija bruta muestra avances
Los indicadores incluidos en el análisis muestran un crecimiento anual de la inversión fija bruta de 6% en julio y de 7.2% en agosto, lo que apunta a un mayor dinamismo de este componente de la actividad económica durante esos meses.
Sin embargo, el CEESP considera necesario evaluar la contribución de la inversión pública y privada para determinar si la recuperación podrá mantenerse en el tiempo.
En este contexto, el reto consiste en generar condiciones que favorezcan la inversión productiva y la actividad empresarial, de modo que el crecimiento de la producción se traduzca también en una mayor generación de empleo formal y en un fortalecimiento del consumo.
México vuelve al déficit comercial en septiembre
En materia de comercio exterior, México registró un déficit comercial de mercancías de 606 millones de dólares en septiembre, frente al superávit de 605 millones de dólares observado en agosto, de acuerdo con el resumen de indicadores económicos incluido por el CEESP.
El cambio estuvo acompañado por una reducción del superávit de la balanza de productos no petroleros, que pasó de 4 mil 047 millones de dólares en agosto a 2 mil 748 millones en septiembre.
En contraste, el déficit de la balanza de productos petroleros disminuyó de 3 mil 441 millones a 3 mil 354 millones de dólares durante el mismo periodo.
Pese al resultado mensual, el balance comercial acumulado hasta septiembre presentó un superávit de 9 mil 254 millones de dólares, en contraste con el déficit de 3 mil 398 millones registrado durante el mismo periodo de 2025.
Para el CEESP, el desempeño de las manufacturas y las exportaciones constituye una señal positiva para la economía mexicana, aunque la consolidación de la recuperación dependerá de que el mayor dinamismo productivo esté acompañado por condiciones favorables para la inversión, la productividad y el mercado interno.







