
Los subsidios a las tarifas eléctricas aportaron 52.7 mil millones de pesos a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) durante el primer semestre de 2026, un incremento anual de 3.5%, con lo que se consolidaron como la segunda fuente de ingresos de la empresa, sólo detrás de la venta de energía, de acuerdo con un análisis del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).
Los recursos transferidos por el Gobierno federal representaron 15.9% de los ingresos totales de la empresa productiva del Estado, que ascendieron a 332.2 mil millones de pesos entre enero y junio. En contraste, la venta de electricidad generó 244.5 mil millones de pesos, equivalente a 73.6% de la facturación de la CFE.
El reporte “CFE en la Mira”, elaborado por el IMCO con base en los estados financieros enviados por la empresa a la Bolsa Mexicana de Valores, señala que los ingresos totales disminuyeron 2.2% respecto al mismo periodo de 2025, principalmente por menores ingresos derivados de la venta y transporte de combustibles, como consecuencia de la reducción en los precios del gas natural.
A pesar de la caída en los ingresos, la utilidad de operación aumentó 15.2%, al ubicarse en 72.2 mil millones de pesos, impulsada por una reducción de 8.4% en el costo de ventas, también asociada a los menores precios del gas natural.
Sin embargo, la utilidad neta descendió 30.7% para cerrar en 47.6 mil millones de pesos. El IMCO atribuyó este resultado a una disminución en la ganancia cambiaria, que pasó de 57.7 mil millones de pesos en el primer semestre de 2025 a 21.3 mil millones en el mismo periodo de este año, además de un incremento de 57.4% en los gastos financieros netos.
En materia financiera, el patrimonio neto de la CFE creció 41.6%, al pasar de 643 mil millones de pesos a 911 mil millones, debido a que el aumento de los activos superó al de los pasivos. No obstante, el pasivo laboral aumentó 25.3%, hasta alcanzar 554.2 mil millones de pesos, equivalente a 26.7% de los pasivos totales de la empresa.
Respecto a la deuda financiera, ésta se redujo 1% para ubicarse en 481.4 mil millones de pesos. El informe destaca un cambio en su perfil, ya que la deuda de corto plazo cayó 38.5%, mientras que la de largo plazo aumentó 14.1%, por lo que 82.1% de los pasivos financieros se encuentra ahora contratado a largo plazo.
El IMCO también señaló que, aunque la CFE mantiene grado de inversión, durante el periodo analizado las agencias calificadoras ajustaron su evaluación sobre la empresa. Moody’s redujo su calificación de Baa2 a Baa3 y S&P modificó la perspectiva de estable a negativa, mientras que Fitch mantuvo su nota sin cambios.
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