Petróleos Mexicanos (PEMEX) reportó en 2025 una deuda de 434.4 mil millones de pesos con sus proveedores y contratistas, una reducción de 14% respecto al año pasado, destacó la empresa en su informe financiero.
La deuda con las empresas que le prestan servicios tuvo una disminución de 71.6 mil millones de pesos, en comparación con los 506 mil millones de pesos que adeudaba en 2024.
Para apoyar la ejecución de proyectos de inversión y fortalecer la liquidez operativa mediante un esquema estructurado de pago a proveedores, en septiembre PEMEX lanzó el Programa de Financiamiento de Inversión 2025, que permite proveer de liquidez a los proveedores por el pago de facturas pendientes correspondientes a 2025, mediante convenios modificatorios, explicó la petrolera.
En el segundo semestre de 2025 se pagaron a proveedores y contratistas 191.9 mil millones con recursos del Programa.
Por otro lado, la petrolera logró en el cuarto trimestre de 2025 un viraje financiero significativo, ya que reportó una pérdida neta de apenas 155 millones de pesos, una cifra marginal respecto a los 350.5 mil millones de pesos que perdió en el mismo periodo de 2024.
El resultado coloca a la petrolera en punto de equilibrio, pero sigue enfrentando presiones sobre sus ingresos. Entre octubre y diciembre, los ingresos por ventas y servicios se ubicaron en 362.4 mil millones de pesos, lo que representa una disminución anual de 15.9%.
El retroceso se explica principalmente por una caída de 42.5% en el valor de las exportaciones, resultado de menores volúmenes de comercialización de crudo y precios más bajos. El mercado interno amortigua parcialmente ese golpe, pues las ventas nacionales crecieron 5.0%, impulsadas por mayores volúmenes y mejores precios de gasolinas, diésel, combustóleo y turbosina.
El costo de ventas, incluyendo el deterioro de activos fijos, se redujo 31.6% anual para ubicarse en 277 mil millones de pesos. La disminución responde a un menor deterioro de activos, menores compras de productos, la eliminación de derechos de extracción y exploración a partir de 2025, así como una reducción en pozos no exitosos y provisiones legales.
Estos ahorros compensaron mayores gastos de conservación y mantenimiento, así como un incremento en servicios auxiliares pagados a terceros para la operación de campos petroleros.
Durante el trimestre, el peso mexicano se apreció 2.3% frente al dólar, al pasar de 18.38 a 17.96 unidades por divisa estadounidense. Este movimiento permitió registrar una utilidad cambiaria de 42.2 mil millones de pesos, en contraste con la pérdida cambiaria de 48.0 mil millones observada en el cuarto trimestre de 2024.
A ello se sumó un rendimiento positivo de 3.5 mil millones de pesos por instrumentos financieros derivados, frente al costo registrado un año antes.
El efecto combinado de estos factores se refleja en el EBITDA, que ascendió a 33.9 mil millones de pesos, 21.3 mil millones más que en el mismo trimestre del año previo, lo que confirma el retorno a utilidad operativa.
En el balance, la deuda financiera se ubicó en 85.2 mil millones de dólares al cierre de diciembre, una reducción de 12.7% respecto a 2024. Al tipo de cambio de cierre, equivalente a 17.96 pesos por dólar, el saldo representa alrededor de 1.53 billones de pesos. No obstante, 90.9% de la deuda continúa denominada en moneda extranjera, lo que mantiene la exposición a la volatilidad cambiaria.
En el acumulado de 2025, la petrolera reportó una pérdida neta de 45.2 mil millones de pesos, sustancialmente menor a los 780.6 mil millones de 2024.
La mejora anual se explica por una reducción significativa en el costo de ventas, un incremento en la utilidad cambiaria y una menor carga fiscal, factores que compensaron la caída de 8.6% en los ingresos totales, afectada por un precio promedio de la mezcla mexicana de exportación de 61.75 dólares por barril, inferior a los 70.23 dólares registrados el año anterior.
Comenta y síguenos en X: @Adri_Telecom / @Energy21Mx







