
Mi Chamba convierte WhatsApp en una capa operativa para empresas con personal en campo. La plataforma de software como servicio (SaaS) utiliza agentes de inteligencia artificial, llamados “María”, para automatizar tareas, dar seguimiento a procesos, ordenar evidencias y generar indicadores en logística, construcción, estaciones de servicio, hotelería y seguridad.
Su impacto ya se mide en operación diaria: más de 70 empresas usan la plataforma y cada mes se gestionan más de 34,000 tareas mediante flujos automatizados. Humberto Bravo, cofundador y CEO de Mi Chamba, aclara en entrevista que esas tareas no equivalen a 34,000 empleos, sino a actividades que los agentes organizan y siguen dentro de equipos que suelen iniciar con 30 a 60 colaboradores.
El caso de las estaciones de servicio es relevante por escala y complejidad. Al cierre de mayo de 2026, México registró 14,407 permisos vigentes de expendio de gasolinas y/o diésel, de acuerdo con PETROIntelligence con información de la CNE. En los primeros cinco meses se emitieron 123 permisos nuevos.
Operación con trazabilidad
En estaciones de servicio, Mi Chamba busca resolver un problema concreto: la operación diaria ocurre entre chats, fotos, pendientes, archivos físicos, mantenimientos programados y exigencias normativas. Para una estación o cadena gasolinera, perder una evidencia, olvidar una revisión o no tener documentos listos ante una auditoría puede convertirse en riesgo operativo.
Bravo explica que la plataforma se enfoca en mantenimiento preventivo, correctivo y seguimiento normativo. Menciona procesos vinculados con ASEA y la NOM-005, que exigen revisar componentes mecánicos y operativos con cierta periodicidad. “Todo es automático y desde WhatsApp puedes acceder a todos los documentos”, afirma.
El punto de partida no es sustituir la forma en que ya trabajan las empresas, sino ordenar el canal que más usan. “Más del 90% de empresas mexicanas, incluyendo Pymes y empresas grandes, operan a través de WhatsApp”, señala Bravo. Cuando la operación crece, las tareas se pierden entre mensajes, las evidencias quedan dispersas y la dirección carece de indicadores.

La empresa fue creada por Humberto y Ricardo Flores, emprendedores que se conocieron en Georgetown University. Bravo aportó el conocimiento operativo en México y Flores la visión técnica y de producto. Más tarde se integró Gilberto Flores como CTO, lo que permitió desarrollar el primer producto y avanzar hacia una ronda de capital por 2.25 millones de dólares.
SaaS para gasolineras
El modelo SaaS facilita la adopción en gasolineras porque permite automatizar procesos sin desarrollar software propio ni cambiar de golpe la forma de trabajo. La empresa cobra por número de usuarios o por empleados que interactúan con el agente.
Para una cadena de estaciones, esto permite estandarizar mantenimientos, documentar cumplimiento, generar KPIs y tener trazabilidad por sitio, turno o responsable. Mi Chamba se conecta con sistemas ERP, extrae folios, los envía por WhatsApp, recibe tickets o facturas y verifica si los litros presupuestados coinciden con los cargados.
La siguiente etapa está en visión computacional. Bravo explica que un trabajador podrá tomar una foto o video de un mantenimiento, limpieza o gestión de imagen, y la IA analizará si cumple con lo requerido. “El empleado no necesita esperar a que su supervisor le diga: ‘esto está bien, esto está mal’”, comenta.
Bajo este enfoque, la inteligencia artificial no sustituye la operación; la guía, verifica y documenta para que WhatsApp deje de ser solo un chat y se convierta en una herramienta de gestión.
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Este artículo se publicó originalmente en la revista Energy21 de julio 2026. ¡Consulta la edición completa!






