
La sostenibilidad dejó de ser un elemento complementario en el sector hospitalario para convertirse en una condición crítica de operación. Frente a mayores costos energéticos, presión financiera y la creciente demanda de servicios médicos, hospitales y proveedores tecnológicos coinciden en que la eficiencia operativa ya impacta directamente en la calidad clínica, la seguridad de los pacientes y la viabilidad financiera de las instituciones.
Durante una mesa de análisis organizada por Veolia, especialistas del sector salud y energético coincidieron en que los hospitales requieren evolucionar hacia modelos integrales que combinen mantenimiento preventivo, monitoreo digital, eficiencia energética y esquemas de generación propia para fortalecer su resiliencia operativa.
En el encuentro participaron Jaume Villa, director Infraestructura Energética y Renovables Zona Latam de Veolia; Francisco Torres, director General Operaciones de Energía de Veolia; José Luis Lara Prieto, director Regional de Hospitales MAC; y Patrick Devlyn, presidente de la Comisión de Salud del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).

Nueva presión energética en los hospitales
El director Regional de Hospitales MAC explicó que la infraestructura hospitalaria tiene exigencias energéticas mucho más complejas que cualquier otro inmueble debido a la necesidad de garantizar continuidad absoluta en áreas críticas como quirófanos, terapia intensiva o equipos de imagenología.
“Cuando tienes abierto en un momento vulnerable a una persona y estás haciendo una incisión complicada, esos tres segundos sin energía son más importantes de lo que podemos imaginar”, dijo al explicar la necesidad de integrar redundancias eléctricas, plantas de emergencia y sistemas UPS especializados.
El directivo detalló que hospitales modernos operan conectados a redes eléctricas redundantes y requieren monitoreo constante de cargas, variaciones de voltaje y desempeño de equipos médicos altamente sensibles.
Añadió que tecnologías como resonancias magnéticas pueden registrar picos de consumo de hasta 150 kilowatts por hora debido a los campos electromagnéticos que generan.
Además del suministro eléctrico, la operación hospitalaria depende de sistemas de aire acondicionado altamente controlados para evitar infecciones y garantizar condiciones seguras dentro de quirófanos y áreas críticas.
Lara Prieto explicó que un quirófano debe renovar totalmente el aire entre cuatro y cinco veces por ciclo para cumplir estándares sanitarios. Esto obliga a operar sistemas HVAC (Calefacción, Ventilación y Aire Acondicionado) con alta demanda energética y mantenimiento permanente.
Mantenimiento preventivo: la eficiencia que evita fallas
Uno de los principales consensos de la mesa fue que el mantenimiento preventivo sigue siendo una de las mayores áreas de oportunidad para el sector salud en México.
Patrick Devlyn, del CCE, aseguró que muchas instituciones todavía operan bajo esquemas fragmentados donde energía, agua, climatización y mantenimiento funcionan “en silos”, sin coordinación integral.
“El ahorro mal entendido termina saliendo caro”, afirmó al referirse a la práctica de posponer mantenimiento para reducir gasto operativo inmediato.
Fallas en elevadores, sistemas eléctricos o climatización pueden derivar no solo en mayores costos correctivos, sino en riesgos directos para pacientes y personal médico, advirtió.
Francisco Torres explicó que en México persiste una cultura de mantenimiento “run to fail”, donde los equipos se utilizan hasta fallar antes de intervenirlos. Frente a ello, Veolia impulsa un modelo orientado a extender la vida útil de los activos mediante mantenimiento predictivo y preventivo especializado.
La estrategia incluye modernización de tableros eléctricos, mantenimiento de sistemas HVAC, monitoreo digital, remanufactura de equipos y garantías de desempeño operativo.
“El mantenimiento adecuado no solo reduce consumo energético, sino que incrementa la disponibilidad de equipos y disminuye costos correctivos”, destacó Torres.
De hecho, Hospitales MAC logró reducir fallas operativas y mejorar disponibilidad de equipos críticos, además de disminuir costos correctivos, tras fortalecer sus esquemas de mantenimiento preventivo.
Cogeneración y monitoreo digital ganan terreno
Otro de los ejes centrales de la conversación fue la transición hacia modelos de cogeneración y generación distribuida dentro del sector hospitalario.
José Luis Lara explicó que Hospitales MAC ya desarrolla proyectos piloto con paneles solares, baterías y sistemas de cogeneración para reducir costos energéticos y aumentar resiliencia operativa.
Dijo que hospitales ubicados en regiones con mayor disponibilidad de espacio y radiación solar, como Los Mochis, ofrecen mejores condiciones para integrar infraestructura fotovoltaica.
Francisco Torres, de Veolia, por su parte, comentó que los hospitales representan uno de los entornos ideales para implementar esquemas de cogeneración debido a su consumo simultáneo de electricidad, agua helada, vapor y agua caliente.
Estos sistemas aprovechan el calor residual generado por motores alimentados con gas natural para producir simultáneamente electricidad, climatización y vapor hospitalario.
La tecnología permite alimentar chillers de absorción para aire acondicionado, así como procesos de lavandería, esterilización y desinfección médica.
Además, el modelo de Veolia contempla financiar parte de la infraestructura y recuperar inversión a partir de los ahorros generados, permitiendo que hospitales destinen capital a su operación médica principal.
Soluciones similares ya operan en hospitales de Europa, Asia y América Latina bajo esquemas de producción energética centralizada.
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