
Con el banderazo de inicio de actividades en el Patio de Puertos Integrales del Sureste (PISSA), en el puerto de Altamira, el proyecto Trion entró en una nueva fase operativa, marcando el arranque formal de uno de los desarrollos en aguas profundas más relevantes del país.
El evento fue encabezado por la australiana Woodside Energy, operadora del proyecto, y por PEMEX, su socio estratégico. También asistieron la secretaria de Energía, Luz Elena González Escobar; el gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya; el director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, así como representantes de la Secretaría de Economía y de la Secretaría de Marina.
Como acto simbólico, autoridades y directivos firmaron uno de los cabezales de pozo que será instalado en el lecho marino, gesto que oficializa el inicio de actividades en territorio nacional y refrenda el compromiso de ejecutar el proyecto bajo estándares de seguridad y eficiencia técnica.
Un proyecto de escala histórica
De acuerdo con cifras oficiales, Trion contempla una inversión aprobada de 10 mil 400 millones de dólares, que incluyen capital y gastos operativos, lo que la ubica como la tercera inversión más grande en México, según datos de Data México de la Secretaría de Economía.
A lo largo de su vida útil, el campo podría generar más de 10 mil 000 millones de dólares en impuestos y regalías para el Estado mexicano, fortaleciendo las finanzas públicas y la captación de ingresos petroleros en el mediano y largo plazo.
El proyecto reportó un avance de 50% al cierre de 2025, y prevé alcanzar la producción del primer barril en 2028, consolidándose como el desarrollo insignia en aguas profundas del país.
Impulso a aguas profundas y a la cadena de valor
Trion representa un paso estratégico para el fortalecimiento del sector energético nacional, particularmente en el segmento de aguas profundas del Golfo de México, donde la complejidad técnica y los altos requerimientos de inversión demandan alianzas y capacidades especializadas.
La fase que ahora inicia no solo implica actividad costa afuera, sino también un impacto directo en puertos, proveeduría, servicios logísticos y empleo especializado en la región de Tamaulipas. La participación de la Administración del Sistema Portuario Nacional (ASIPONA) Altamira subraya el papel del puerto como nodo logístico clave para el proyecto.
Funcionarios federales y estatales coincidieron en que el arranque de esta etapa envía una señal de confianza a los mercados sobre el potencial energético de México y su capacidad para desarrollar proyectos de alta complejidad técnica en aguas profundas.
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