
Grupo México alcanzó resultados históricos en el cuarto trimestre de 2025, pero con un motor claro el repunte en los precios de los metales. La compañía reportó ventas por 18 mil 178 millones de dólares, un alza de 12.4%, mientras que el EBITDA creció 18.8% hasta su nivel más alto registrado.
El impulso provino principalmente del cobre, que se mantiene como el eje del negocio en un entorno internacional marcado por la electrificación y la transición energética.
A esto se sumaron mejores cotizaciones de la plata y el oro, lo que elevó los ingresos sin que mediara un cambio proporcional en volúmenes de producción. El resultado refleja un ciclo de precios favorable más que una transformación estructural en la operación.
Aun así, la minera mostró avances relevantes en eficiencia. El cash cost del cobre se ubicó en 0.80 dólares por libra, una caída de 34%, lo que la posiciona entre los productores de menor costo a nivel global . Este factor permite ampliar márgenes y otorga resiliencia ante escenarios adversos, aunque no desacopla el desempeño financiero de la volatilidad del mercado.
Mientras los ingresos y el flujo operativo marcan récord, la exposición a los commodities sigue siendo el principal determinante del negocio.
En paralelo, Grupo México sostiene un portafolio de inversión superior a 27 mil millones de dólares, enfocado en expansión minera y proyectos estratégicos, muchos de ellos fuera del país . La estrategia apunta a diversificar riesgos y capitalizar oportunidades en mercados con mayor certidumbre regulatoria, en un momento en que México enfrenta retos para atraer nuevas inversiones de gran escala en el sector extractivo.
La compañía destacó que capitaliza uno de los mejores momentos del ciclo de metales y fortalece su posición como jugador global de bajo costo, pero reconoce que su crecimiento sigue atado a variables externas.





