
El gas LP, uno de los energéticos de mayor impacto en los hogares mexicanos, rompió la tendencia a la baja y comenzó a presionar nuevamente la inflación, con un alza mensual de 2.04% en mayo, según datos del INEGI publicados hoy.
El comportamiento del gas LP contrasta con la caída observada en otros energéticos y evidencia presiones persistentes en el consumo doméstico.
Este repunte ocurre a pesar de que el componente general de energéticos mostró una disminución de 2.98% mensual, lo que contribuyó a que la inflación general tuviera una reducción de 0.21% en mayo. La baja estuvo explicada principalmente por factores estacionales, como la reducción en tarifas eléctricas.
En particular, la electricidad registró una caída de 17.88% mensual, mientras que el gas natural disminuyó 7.88%, lo que permitió compensar parcialmente el alza en el gas LP y contener el índice general de precios.
“El comportamiento del gas LP refleja que las presiones no han desaparecido del todo, especialmente en energéticos clave para los hogares, donde los ajustes responden menos a factores estacionales y más a condiciones de mercado”, explicó al respecto Gabriela Siller, directora de análisis de Banco Base.
A su vez, las gasolinas enfrentan un entorno de presión creciente, a pesar de los estímulos fiscales aplicados por el gobierno. Aunque la gasolina Magna mostró una ligera baja mensual de 0.03%, la Premium aumentó 0.50% y acumula un incremento anual de 10.86%.
Guerra en Oriente presiona inflación
El principal riesgo proviene del entorno internacional, pues Siller advierte que el conflicto entre Estados Unidos e Irán ya ha comenzado a impactar los precios de los combustibles, con alzas de 1.84% en la Magna y de 11.10% en la Premium desde el inicio de las tensiones, lo que podría trasladarse a mayores presiones inflacionarias en los próximos meses.
En términos anuales, los energéticos ya muestran señales de repunte. Este componente registra una inflación de 1.15%, con tres meses consecutivos al alza, mientras que el rubro que incluye energéticos y tarifas autorizadas alcanza 3.27% anual, su mayor nivel desde 2025.
Además, las tarifas reguladas presentan una inflación de 6.92% anual, consolidándose como otro foco de presión sobre los precios al consumidor.
Siller también señala que el encarecimiento global de los energéticos tendrá efectos indirectos, particularmente en alimentos, debido al impacto en los costos de producción y transporte.
A esto se suma el costo fiscal de contener los precios de los combustibles mediante estímulos al IEPS, que reduce la recaudación en un entorno de alta volatilidad internacional.
“Aunque algunos energéticos han dado un respiro temporal a la inflación, el repunte del gas LP y los riesgos globales apuntan a que las presiones sobre los precios podrían intensificarse en el corto y mediano plazo”, añadió la experta.
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