
México tiene metas climáticas cada vez más ambiciosas, pero el reto está en convertirlas en proyectos financiables. Para Iniciativa Climática de México (ICM), una Plataforma País puede coordinar actores, ordenar prioridades y movilizar recursos públicos y privados hacia sectores estratégicos como energía, biodiversidad y desarrollo territorial.
Más que reunir proyectos aislados, este mecanismo busca alinear políticas, capacidades institucionales, financiamiento e inversión bajo una visión nacional. “La acción climática no debe verse como una agenda separada del desarrollo nacional”, destacó Adrián Fernández Bremauntz, director ejecutivo de ICM.
De acuerdo con el especialista, la Plataforma País permitiría vincular las metas climáticas con crecimiento económico, empleo, desarrollo industrial, seguridad hídrica, infraestructura resiliente y reducción de desigualdades. También podría complementar instrumentos como los bonos soberanos sostenibles, la Taxonomía Sostenible de México y la Estrategia de Movilización de Financiamiento Sostenible.

Energía, prioridad financiera
El enfoque energético es clave. La Contribución Determinada a Nivel Nacional de México, conocida como NDC por sus siglas en inglés, fue presentada en noviembre de 2025 durante la COP30 y fija metas de reducción de emisiones hacia 2030 y 2035. Cumplirla requiere movilizar 13.6 billones de pesos en financiamiento.
En el sector eléctrico, alcanzar 45% de generación limpia para 2030 exige atraer entre 100,000 y 150,000 millones de pesos anuales en inversión privada, una cifra que no se alcanzará con los flujos actuales, de acuerdo con ICM.
Energía, biodiversidad y territorios concentran oportunidades de inversión para estimular crecimiento económico con prosperidad compartida. En materia energética, el reto está en acelerar la incorporación de energías limpias, fortalecer la red, reducir pérdidas, impulsar generación distribuida y atender emisiones de petróleo y gas.
“El sector energético es prioritario no sólo para la descarbonización, sino para la economía del país. Cumplir la NDC implica acelerar la incorporación de energías limpias, fortalecer la red, reducir pérdidas, impulsar la generación distribuida y atender emisiones de petróleo y gas”, señaló Marco Jano, subdirector de Investigación del Instituto de Desarrollo de Energía y Ambiente.
Cómo se implementa
La implementación parte de identificar sectores prioritarios, dimensionar recursos, integrar proyectos transformadores y ordenar fuentes de financiamiento. José Luis Samaniego, subsecretario de Desarrollo Sostenible y Economía Circular de Semarnat, planteó que en México la plataforma podría denominarse Módulo de Inversión Sostenible y funcionar como la “rebanada verde del Plan México”.
Durante un taller organizado por ICM, explicó que el país cuenta con dos activos importantes para avanzar en ese proceso: la voluntad de la Secretaría de Hacienda para acompañarlo y el Plan México como marco de política industrial.
Samaniego también señaló que la NDC debe entenderse como una guía de inversión, no solo como un costo. “Creemos que puede y debe ser rentable financiera, social y ambientalmente y que el mayor riesgo económico está en la inacción, es no hacer”, afirmó durante el encuentro.
Josué Tanaka, integrante del Country Platforms Hub, advirtió que no existe un modelo único de Plataforma País. “Debe estar orientada por las prioridades y el contexto de cada nación”, insistió.
A nivel internacional, alrededor de 20 países han establecido o anunciado plataformas, entre ellos Brasil, Colombia, India, Sudáfrica, Indonesia, Egipto y Vietnam. Sudáfrica movilizó más de 12,000 millones de dólares para una transición energética justa, mientras Brasil estructuró una cartera superior a 25,000 millones de dólares vinculada con desarrollo industrial, bioeconomía y transición energética.
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Este artículo se publicó originalmente en la revista Energy21 de julio 2026. ¡Consulta la edición completa!






