El precio del diésel en México registró un salto de 7% a nivel nacional desde el 26 de febrero, un viernes antes de que estallara el conflicto armado entre Irán y Estados Unidos, hasta alcanzar un promedio de 28.18 pesos por litro este 17 de marzo, lo que implica un incremento acumulado de 1.95 pesos, de acuerdo con datos de PetroIntelligence.
El diésel es el principal combustible del transporte de carga en el país, por lo que su encarecimiento se traduce directamente en presiones inflacionarias, al impactar el costo de mover alimentos, insumos industriales y mercancías en todo el territorio.
El repunte contrasta con el comportamiento de las gasolinas, ya que el mismo periodo, la gasolina Regular subió 2%, al pasar de 23.24 a 23.65 pesos por litro, un alza de 0.41 pesos, mientras que la Premium aumentó 3%, de 25.62 a 26.48 pesos, incrementándose en 0.86 pesos.
Sin embargo, ninguno de estos incrementos se acerca al del diésel, que refleja con mayor intensidad la volatilidad internacional del mercado energético.
Brechas regionales de hasta 30 pesos por litro
El encarecimiento del diésel no es homogéneo, ya que a nivel estatal, Quintana Roo registra los precios más altos del país, con un promedio de 29.34 pesos por litro, mientras que Baja California presenta los más bajos, con 27.17 pesos.
A nivel municipal, los extremos son más marcados, pues el diésel alcanza los 30 pesos por litro en Guadalupe, Puebla, mientras que en Cruillas, Tamaulipas, se vende en tan sólo 17.05 pesos, evidenciando una brecha de casi 13 pesos por litro.
En estaciones de servicio, el techo también se ubica en 30 pesos por litro, con múltiples puntos en estados como Chihuahua, Durango, Oaxaca y Puebla alcanzando ese nivel, mientras que los precios más bajos vuelven a concentrarse en el norte del país.
En gasolinas, el patrón se repite, ya que Quintana Roo lidera los precios más altos tanto en Regular como en Premium, mientras que entidades fronterizas como Tamaulipas y Chihuahua concentran los menores costos.
Dado que más del 70% de la carga en México se mueve por carretera, el diésel se convierte en un insumo crítico para la inflación. Cada ajuste en su precio se traslada, con distintos rezagos, al consumidor final.
El estímulo sólo para el diésel
Ante este escenario, el Gobierno federal activó un estímulo fiscal focalizado. Para la semana del 14 al 20 de marzo, solo el diésel contará con un subsidio de 2.59 pesos por litro en el IEPS, mientras que la gasolina Regular y Premium no tendrán apoyo.
Esto implica que los consumidores de diésel pagarán 4.77 pesos por litro de impuesto, en lugar de la cuota completa, en un intento por amortiguar el impacto del alza reciente.
De acuerdo con el analista energético Ramsés Pech, el estímulo es incluso superior al incremento observado en semanas recientes, lo que busca contener un nuevo repunte de precios en terminales y estaciones de servicio.
El especialista advierte que, mientras las gasolinas podrían mantenerse relativamente estables por condiciones de mercado y menor presión en volúmenes, especialmente la Premium, el ajuste ahora recaerá en PEMEX y privados, que deberán absorber parte del impacto para evitar mayores aumentos.
La clave estará en el comportamiento del mercado en los próximos días. Si los precios internacionales se estabilizan, el estímulo podría ser suficiente para contener el golpe, de lo contrario, el diésel seguirá siendo el principal canal de transmisión de la volatilidad energética hacia la inflación en México, añade el experto.





