
México enfrenta un riesgo latente de crisis en el abasto de combustibles debido a su limitada capacidad de almacenamiento y alta dependencia de importaciones, advirtió César Cadena, director general de Grupo Energex.
Durante el panel “Infraestructura de Almacenamiento” en el Cuarto Foro Nacional IMEF de Energía e Infraestructura, el directivo señaló que el país se encuentra entre los de menor nivel de inventarios dentro de la OCDE.
“México es el segundo país con menos almacenamiento de la OCDE; llegamos a tener 3.5 días de inventario. Estamos a una crisis de no tener combustible”, afirmó.
Bajos inventarios elevan vulnerabilidad energética
Cadena explicó que la vulnerabilidad estructural se acentúa por la dependencia externa, pues alrededor de 80% del gas natural que consume el país proviene de Estados Unidos, además de una proporción relevante de combustibles líquidos.
“Depender de alguien más en materia energética te deja a un plumazo de que el país se colapse”, advirtió.
En el mismo panel, Víctor Vázquez Maúlen, socio fundador de Venture Lex, señaló que la capacidad de respuesta ante una eventual disrupción es limitada. Indicó que actualmente existen solo 12 permisos de importación de combustibles y que, en un escenario extremo, como un corte en el suministro desde Estados Unidos, el país podría enfrentar problemas de abasto en cuestión de una semana.
Infraestructura y regulación frenan inversión
Vázquez Maúlen agregó que la participación privada en el mercado de combustibles se mantiene entre 10% y 15%, con restricciones para acceder a la capacidad de almacenamiento de Petróleos Mexicanos (PEMEX).
Además, desarrollar nueva infraestructura implica procesos largos: una terminal de almacenamiento puede tardar al menos 18 meses en construirse, considerando permisos regulatorios y ambientales.
Por su parte, Rajan Vig, fundador de Grupo Indimex, advirtió que el mercado enfrenta presión creciente ante el aumento en el consumo y la falta de infraestructura suficiente.
“El mercado está desesperado por tener más días de almacenamiento”, señaló, al tiempo que apuntó a la falta de definiciones claras en política energética, así como problemas en reservas de gas y en la transmisión eléctrica.
Vig planteó que una vía para destrabar inversiones sería permitir esquemas de colaboración con Pemex, como la subcontratación de hasta 30% de su capacidad, lo que, dijo, facilitaría la entrada de capital privado sin comprometer la rectoría del Estado.
En tanto, Francisco Melo, director comercial en Bulkmatic, indicó que, aunque existe apertura del gobierno para dialogar con la industria, persiste incertidumbre regulatoria que puede retrasar proyectos.
Advirtió que obtener permisos para nuevas terminales puede tomar hasta dos años, lo que limita el crecimiento de la capacidad de almacenamiento.
“Si no se permite que los privados crezcan, el problema no se va a resolver”, sostuvo.
Los participantes coincidieron en que los rezagos en infraestructura, la complejidad regulatoria y la alta dependencia de importaciones configuran un escenario de vulnerabilidad para el sistema energético mexicano, particularmente ante interrupciones en el suministro externo.
Comenta y síguenos en X: @Adri_Telecom / @Energy21Mx





