
En reuniones de alto nivel dentro del sector industrial, todavía puede suceder que una mujer sea la única sentada en una mesa con directivos. A Claudia Esteves, directora general de la Asociación Mexicana de Parques Industriales Privados (AMPIP), le ha pasado.
“Ha habido momentos en que me ha tocado ser la única mujer en la sala”, reconoce la también empresaria en entrevista con Energy21.
Su lectura no se centra en la confrontación ni en la victimización, sino en la responsabilidad profesional, pues apunta a la preparación, el conocimiento técnico y liderazgo institucional como herramientas para ocupar el espacio.
Con motivo del Día Internacional de la Mujer que se celebra el próximo 8 de marzo, Esteves subraya que en la AMPIP y entre sus asociados no se aborda el tema femenino como una condición minoritaria ni como un discurso de excepcionalidad.
“El sector dice ha evolucionado hacia perfiles especializados donde lo determinante es la capacidad técnica, la experiencia y la coherencia profesional”, afirma.
En el ámbito corporativo del desarrollo de parques industriales respecto a la planeación, estructuración financiera, dirección general y consejos, la presencia femenina se ha vuelto cada vez más común.
“Es un aspecto que no lo vemos como algo excepcional”, sostiene.
Esto no significa que la brecha de género no exista en el país, sino que la reconoce como una realidad estructural, pero considera que en este segmento industrial se ha avanzado de manera significativa gracias a la profesionalización.
Dos realidades dentro del mismo sector
La directora de AMPIP distingue entre dos esferas que suelen confundirse cuando se habla de participación femenina en la industria.
La planeación y desarrollo del parque industrial, donde intervienen áreas corporativas, financieras y estratégicas, tiene un mayor equilibrio de género, y la construcción física de los parques, que implican actividades de obra pesada y donde la presencia masculina sigue siendo mayoritaria.
El contraste no necesariamente está en el liderazgo corporativo, sino en las etapas operativas de construcción, donde históricamente ha habido menor participación femenina, afirma.
La AMPIP aún no cuenta con estadísticas consolidadas sobre el porcentaje de mujeres dentro de sus empresas asociadas, actualmente realiza un sondeo interno.
Sin embargo, la percepción institucional es que en el ámbito directivo y de planeación el balance es cada vez más equilibrado.
Cabe precisar que la asociación agrupa a desarrolladores de parques industriales, no a las empresas manufactureras instaladas dentro de ellos, por lo que la dinámica laboral puede variar dependiendo del segmento.
La experiencia de ser la única mujer en una sala de decisiones sigue ocurriendo, pero ya no define la norma dentro del sector. Claudia Esteves considera que la industria mexicana se ha ido transformando en un espacio donde el talento técnico y la capacidad de ejecución pesan más que el género.
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