Cinco personas murieron tras la explosión y el incendio registrados ayer en la refinería Olmeca, en Dos Bocas, Tabasco, la instalación más nueva del país y uno de los proyectos emblemáticos de la llamada Cuarta Transformación.
De acuerdo con Petróleos Mexicanos (PEMEX), cuatro de las víctimas no eran trabajadoras de la empresa productiva del Estado, sino empleados de una compañía de servicios que circulaban en un vehículo sobre una vialidad federal cercana a la refinería cuando se produjo el siniestro. La quinta persona fallecida sí formaba parte de la petrolera y se encontraba dentro de las instalaciones.
La empresa explicó que el incidente se originó por las fuertes lluvias en la zona, que provocaron el desbordamiento de aguas con residuos aceitosos hacia el exterior de la barda perimetral. Ese líquido se acumuló y posteriormente se incendió, lo que derivó en la explosión y el fuego que alcanzó la zona contigua al complejo.
Pese a la magnitud del evento, PEMEX aseguró que la refinería no sufrió daños estructurales y que su operación continúa con normalidad. El fuego, precisó, alcanzó únicamente la barda perimetral sin comprometer la infraestructura clave de la instalación.
Personal de Salvaguardia Estratégica y autoridades locales trabajan en el esclarecimiento de las causas, dijo PEMEX.
La empresa estatal expresó sus condolencias a los familiares de las víctimas y señaló que, en coordinación con autoridades estatales, se brinda atención a los heridos para asegurar su recuperación.
La refinería Olmeca es considerada la apuesta más ambiciosa del Gobierno federal para alcanzar la autosuficiencia energética, fue inaugurada tras varios retrasos y sobrecostos, y el reciente incidente abona un episodio más a la larga lista de eventos polémicos que la rodean.




