
La descarbonización del cemento ya tiene una alternativa mexicana en etapa industrial. Knergy Energía Sustentable desarrolló Hydrobooster ALK, una tecnología de electrólisis alcalina que genera hidrógeno y oxígeno para inyectarlos de forma estratégica en hornos cementeros, con el objetivo de mejorar la combustión, elevar el uso de combustibles alternativos y reducir emisiones de CO₂.
La tecnología ya fue empleada en un programa piloto con Holcim, una de las cementeras más grandes del mundo. Para Ángel Vázquez, CEO y fundador de Knergy, ese paso marcó un punto de inflexión: “Knergy es la empresa que eligió la empresa de cementos más grande de todo el mundo [Holcim] para llevar el hidrógeno a su industria”.
Hidrógeno al horno cementero
Hydrobooster ALK no sustituye el horno ni modifica la línea de producción. Su función es producir hidrógeno y oxígeno a partir de agua e integrarlos al proceso de combustión. “El agua se disocia molecularmente en un equipo; ahí ya tienes el hidrógeno y el oxígeno. Esos dos gases se meten al horno y, al meterlos de manera estratégica, automáticamente el horno tiene una mayor eficiencia”, explicó Vázquez en entrevista.
La innovación está en usar esos gases como apoyo al piroproceso cementero. Al mejorar la eficiencia de la combustión, el horno puede incrementar el uso de combustibles alternativos, como residuos plásticos, papel, tela o llanta, que ya son utilizados por la industria, pero tienen límites operativos frente a combustibles fósiles más eficientes.
“El hidrógeno y el oxígeno hacen que se consuma más rápido. Y ese es el secreto dentro de la industria del cemento”, puntualizó el fundador de Knergy.
De acuerdo con la información técnica de la empresa, Hydrobooster ALK está diseñado para operación continua 24/7, con capacidades desde 100 hasta más de 1,000 Nm³/h. En cemento, Knergy plantea una reducción de 30 a 70 kilocalorías por kilogramo de clínker, mayor uso de combustibles alternativos, incremento de producción y disminución de CO₂.

Ahorros y potencial global
El impacto económico de la tecnología se concentra en dos frentes: menor consumo de combustibles fósiles y optimización del horno, lo que se traduce en disminución de las emisiones de CO₂ en la atmósfera. Vázquez aseguró que, en la industria cementera, Knergy puede generar ahorros de entre 1 y 3 millones de dólares anuales por planta, solo por sustitución de combustibles y eficiencia operativa.
En Europa, donde los bonos de carbono tienen mayor peso en la rentabilidad de este tipo de soluciones, el potencial podría crecer y llegar a 4 o 5 millones de dólares anuales.
La empresa estima un mercado global direccionable superior a 50,000 millones de dólares para soluciones de descarbonización en cemento, acero y procesos térmicos. Su propuesta apunta a industrias difíciles de transformar, donde la electrificación total o la captura de carbono pueden implicar horizontes de implementación más largos y mayores inversiones.
De una cochera al hidrógeno industrial
La historia de Knergy comenzó en Nuevo León hace siete años en un taller pequeño, instalado en una cochera, con desarrollo propio y financiamiento de familiares y amigos. Vázquez recuerda ese proceso como una etapa de resistencia empresarial: “Fue un proyecto personal totalmente, que se fue enriqueciendo con inversiones de familiares y amigos”.
La empresa levantó 40 millones de pesos en una etapa Friends & Family y ahora busca una nueva ronda por otros 40 millones de pesos, a cambio de 10% de la compañía. Actualmente, Knergy reporta un funnel comercial con 17 plantas cementeras en 19 o 20 países, cuya capacidad suma alrededor de 100 hornos cementeros.
Tras el piloto con Holcim, la compañía recibió autorización para comercializar su tecnología fuera de esa cementera. El objetivo, según Vázquez, es ampliar la presencia de Hydrobooster ALK en una industria que busca reducir costos operativos, aumentar el uso de combustibles alternativos y avanzar en la disminución de emisiones de CO₂.
Comenta y síguenos en LinkedIn: @Marisol García Fuentes y en X: @Energy21Mx
Este artículo se publicó originalmente en la revista Energy21 de junio 2026. ¡Consulta la edición completa!






