
México cuenta con inventarios de diésel para apenas 13 días de consumo, una vulnerabilidad que, ante un eventual corte de suministros desde Estados Unidos, podría elevar el déficit fiscal del país a cerca de 5% del Producto Interno Bruto (PIB), señalan analistas.
Renzo Merino, vicepresidente de Riesgo Soberano de Moody’s Ratings, explicó que, en un escenario base, el déficit del gobierno federal se ubicaría entre 4% y 4.5% del PIB considerando el gasto previsto en el Paquete Económico 2027; sin embargo, un choque en combustibles podría llevarlo “no solo al tope” de ese rango, sino incluso por encima, acercándolo a niveles de 5% del PIB.
“Con un nuevo choque que aumente las presiones por el tema de los combustibles… probablemente estemos un poco por encima”, señaló.
El riesgo se amplifica por la dependencia estructural del país. De acuerdo con estimaciones presentadas, entre 30% y 50% de la demanda nacional de diésel se cubre con importaciones, principalmente desde Estados Unidos, lo que expone a México a decisiones de política energética externa.
Poco almacenamiento
A esto se suma una limitada capacidad de respuesta interna. México cuenta con inventarios de diésel equivalentes a alrededor de 13 días de consumo, lo que reduce el margen de maniobra ante una eventual interrupción del suministro, señaló la consultora Rosanety Barrios.
El escenario considera la posibilidad de que el gobierno de Donald Trump implemente una restricción a las exportaciones de diésel por hasta 90 días, como parte de una estrategia para contener los precios internos del combustible.
En este contexto, analistas de Moody’s advirtieron que la producción nacional no es suficiente para cubrir la demanda, lo que obligaría a buscar suministros en otros mercados a mayores costos, incrementando la presión sobre las finanzas públicas.
Además del impacto energético, el aumento en los costos del diésel podría trasladarse a la economía a través del transporte y la logística, elevando los costos de producción y distribución.
El tamaño del impacto fiscal dependerá de la respuesta del gobierno y de la duración del choque, en un entorno en el que el déficit ya se ubica en niveles elevados en los últimos años.







