
México necesita desarrollar infraestructura de almacenamiento estratégico de gas natural para reducir su vulnerabilidad ante interrupciones del suministro y riesgos geopolíticos, pese a que las perspectivas de disponibilidad de la molécula en Estados Unidos se mantienen favorables, advirtió Susana Cazorla, socia fundadora de SICEnrgy.
Durante un panel sobre gas natural en el VII CongresosCogenera México 2026, la especialista señaló que el país requiere fortalecer sus inventarios de seguridad y evaluar alternativas como las cavernas salinas para almacenar gas natural, similares a las que ya se utilizan para guardar gas licuado de petróleo (LP).
Almacenamiento estratégico ante riesgos externos
Cazorla sostuvo que la disponibilidad de gas en Estados Unidos no garantiza que México pueda acceder a él en cualquier circunstancia, por lo que consideró necesario avanzar en infraestructura que permita contar con reservas ante contingencias ambientales, geopolíticas o interrupciones del suministro.
La experta también advirtió que el desarrollo del sector enfrenta obstáculos regulatorios y de infraestructura que pueden limitar la llegada del combustible a nuevos proyectos industriales, incluidos centros de datos y plantas de generación eléctrica.
Transportes y contratos frenan nuevos proyectos
En materia de transporte, afirmó que 68% de la capacidad del Sistema de Transporte y Almacenamiento Nacional Integrado de Gas Natural (Sistrangas) está reservada por empresas públicas, situación que, de acuerdo con su exposición, puede limitar el acceso de otros participantes a la infraestructura existente.
Añadió que las condiciones de los permisos de comercialización y las dificultades para concretar contratos de suministro de largo plazo pueden convertirse en barreras para las inversiones, debido a que los desarrolladores necesitan certidumbre sobre el precio y la disponibilidad del combustible durante periodos prolongados.
Por su parte, Gustavo Adolfo Barrera Pages, responsable de Soluciones Energéticas e Innovación de Naturgy, señaló que el principal reto no necesariamente es la falta de gas, sino la capacidad para llevarlo hasta los usuarios. Indicó que algunos parques industriales han tardado hasta 17 años en conseguir acceso al combustible, debido a dificultades para construir ductos y obtener autorizaciones locales.
El directivo agregó que los nuevos centros de datos y proyectos de generación, con demandas que pueden alcanzar 300 megawatts e incluso un gigawatt, representan oportunidades para desarrollar infraestructura, aunque requieren una planeación adecuada de los volúmenes de consumo y la capacidad de transporte.
En tanto, Emilio Pijoán, director de Desarrollo de Nuevos Negocios de IGASAMEX, destacó que los proyectos de infraestructura dedicada necesitan contratos que permitan recuperar las inversiones, tradicionalmente con plazos cercanos a 10 años. También explicó que, cuando no existen ductos próximos, pueden evaluarse alternativas como el gas natural comprimido o licuado, aunque implican mayores complejidades operativas o costos.
Los especialistas coincidieron en que ampliar el acceso al gas natural requiere coordinación entre autoridades, transportistas, distribuidores y usuarios, así como reglas claras y una planeación que permita anticipar las necesidades de suministro de la industria.
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