
El almacenamiento de energía se perfila como una pieza clave para fortalecer el sistema eléctrico en México, luego de que la Comisión Nacional de Energía (CNE) propusiera reconocerlo como una actividad estratégica y con identidad propia dentro del mercado, indicó María Fernanda Matus, gerente de Desarrollo de Negocios Estratégicos en Skysense.
De acuerdo con el anteproyecto presentado el pasado 9 de abril, los sistemas de almacenamiento de energía eléctrica (SAEE) dejarían de ser un complemento y pasarían a tener un marco regulatorio independiente, lo que abre la puerta a nuevos modelos de negocio, esquemas de inversión y mayor participación de privados en el sector .
El planteamiento sustituye al acuerdo vigente y establece lineamientos para integrar estas tecnologías de forma ordenada al Sistema Eléctrico Nacional (SEN), con el objetivo de mejorar la confiabilidad, eficiencia y operación de la red.
Entre los cambios más relevantes destaca la creación de la figura de “almacenadora independiente”, que permitirá a empresas operar sistemas de baterías de forma autónoma, comercializar energía, potencia y servicios conexos, e incluso firmar contratos de largo plazo con el Centro Nacional de Control de Energía (CENACE), destacó Matus.
Asimismo, el nuevo marco contempla esquemas diferenciados según el uso del almacenamiento, integrado a centrales eléctricas, en centros de carga, en redes de transmisión y distribución, o como sistemas independientes. También habilita modelos de inversión compartida entre distintos participantes del mercado.
Otro punto relevante es que las centrales de autoconsumo con venta de excedentes deberán contar con respaldo energético, lo que podría detonar la demanda de soluciones de almacenamiento, ya sea propias o contratadas con terceros.
Para la industria, este cambio regulatorio representa un avance hacia la modernización del sistema eléctrico. Matus mencionó que contar con reglas más claras permitirá acelerar proyectos que mejoren la gestión energética y fortalezcan la red.
El almacenamiento también cobra relevancia por su capacidad para estabilizar el sistema: permite guardar energía en momentos de baja demanda y utilizarla en horas pico, además de aportar servicios como control de frecuencia, soporte de voltaje y respaldo ante interrupciones.
Este enfoque coincide con recomendaciones de la Agencia Internacional de Energía (IEA), que identifica al almacenamiento como un habilitador clave para la descarbonización y la planeación energética de largo plazo.
“No obstante, el reto será llevar este marco a la práctica. Una vez publicado en el Diario Oficial de la Federación, el desafío estará en traducir la regulación en proyectos concretos que aprovechen el potencial de estas tecnologías”, añadió.





