
PEMEX aseguró que no existe evidencia que vincule su infraestructura con la mancha aceitosa detectada el pasado 2 de junio en la Bahía de Manzanillo, tras las inspecciones realizadas en la zona.
De acuerdo con la empresa, recorridos terrestres, marítimos y aéreos efectuados en coordinación con autoridades federales y locales no identificaron fugas, fallas operativas ni indicios que permitan asociar el incidente con sus instalaciones. Con ello, la petrolera busca deslindarse del origen del derrame, que hasta ahora permanece sin determinar.
Pese a ello, el caso ya escaló a una fase de investigación formal. La Secretaría de Marina, a través de su área de protección ambiental marina, presentó una denuncia para que las autoridades competentes identifiquen la causa del evento y, en su caso, finquen responsabilidades.
Mientras tanto, las labores en la zona han evolucionado. Luego de recuperar el material aceitoso observado, las acciones se concentran ahora en el monitoreo ambiental y la vigilancia permanente de la bahía para detectar cualquier anomalía adicional.
En la atención del incidente participan diversas dependencias, entre ellas la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente y la Administración del Sistema Portuario Nacional (Asipona) Manzanillo, en un esquema de coordinación interinstitucional.
Pemex se mantiene involucrado en las tareas de mitigación, mediante el suministro de barreras de contención, material absorbente y otros insumos para controlar posibles residuos en el agua.
Adicionalmente, las autoridades portuarias reforzaron los recorridos de inspección y vigilancia marítima, así como los monitoreos continuos, con el objetivo de prevenir nuevos incidentes y asegurar el cumplimiento de la normatividad ambiental.
Comenta y síguenos en X: @Adri_Telecom / @Energy21Mx





