Cuba adeuda a México cerca de 27 mil millones de pesos por envíos de combustibles, resultado de las exportaciones de diésel y petróleo crudo realizadas entre mayo y noviembre, principalmente a través de Gasolinas Bienestar y PEMEX, dijo el experto en energía Ramsés Pech.
La cifra surge de un estimado basado en datos de comercio internacional y registros de exportación, que muestran el envío aproximado de 17.7 millones de barriles de combustibles a la isla en ese periodo, explicó el especialista en entrevista con Energy21.
De ese total, alrededor del 30% correspondió a diésel automotriz y el 70% a petróleo crudo Istmo, un tipo de crudo ligero que Cuba requiere ante las limitaciones técnicas de sus refinerías y la caída del suministro desde Venezuela.
El volumen enviado incluye 5.3 millones de barriles de diésel, valuados a un precio promedio de 140 dólares por barril, lo que arroja una deuda estimada de 743 millones de dólares, equivalentes a 13.2 mil millones de pesos al tipo de cambio de 17.8 pesos por dólar, indicó Pech.
A ello se suman 12.3 millones de barriles de petróleo crudo, con un precio promedio de 65 dólares por barril, cuyo valor asciende a 805 millones de dólares, o 14.3 mil millones de pesos.
En conjunto, la deuda total estimada de Cuba con México asciende a mil 548 millones de dólares, es decir, 27.5 mil millones de pesos, una cifra equivalente prácticamente a todo el presupuesto anual de Pemex Transformación Industrial (refinación) para 2026.
Ramsés Pech advirtió que el problema central está en el impacto contable y financiero. Al tratarse de ventas facturadas, aunque sin el cobro efectivo, esos ingresos debieron registrarse en los balances de las empresas involucradas.
Si el pago no se concreta, esas cuentas por cobrar tendrían que reconocerse como pérdidas, lo que eventualmente podría golpear directamente las finanzas de PEMEX, aun cuando se haya buscado mitigar el efecto mediante esquemas de triangulación comercial.
El analista también destaca que el diésel enviado a Cuba no ingresó al mercado interno mexicano, lo que implicó un costo directo de más de 13.2 mil millones de pesos, además de 9.2 mil millones de pesos adicionales en IEPS e IVA que dejaron de recaudarse, generando un impacto total de 22.5 mil millones de pesos que no circularon en el mercado nacional de combustibles.
Aunque el Gobierno federal ha señalado en distintas ocasiones que parte de los envíos se realizaron por razones humanitarias, Pech subraya que incluso en esos casos el combustible debe contabilizarse como una cesión o donación, lo que también representa una pérdida que alguien debe absorber dentro del sistema financiero público.
Cuba enfrenta una severa crisis energética, con problemas recurrentes de generación eléctrica y crecientes dificultades para adquirir combustibles en el mercado internacional.
El endurecimiento de la política estadounidense hacia la isla y los movimientos estratégicos en el mercado global de petróleo y gas podrían complicar aún más su capacidad de pago.
“El envío de combustibles a Cuba no es sólo un asunto de solidaridad o política exterior, sino que es un tema financiero, energético y estratégico que puede tener consecuencias de largo plazo para la empresa petrolera del Estado y para las finanzas públicas del país”, añadió Pech.
Comenta y síguenos en X: @Adri_Telecom / @Energy21Mx





