
El auto eléctrico mexicano Olinia ya no costará 90 mil pesos, como inicialmente prometió el Gobierno federal, luegio de que ajustó su precio a 150 mil pesos, casi el doble de la estimación inicial, para alinearse con los costos reales de producción y el mercado automotriz.
Durante el foro “Olinia en perspectiva: retos y oportunidades para la electromovilidad en México”, realizado en conjunto con la Universidad Autónoma Metropolitana, el coordinador del proyecto, Roberto Capuano, explicó que el vehículo se ubicará por debajo de los 200 mil pesos, con un precio estimado cercano a los 150 mil.
El cambio deja atrás la promesa de un automóvil ultrabarato, pero mantiene la intención de posicionarse como una alternativa accesible frente a los modelos de combustión más económicos, cuyos precios superan actualmente los 300 mil pesos.
El ajuste responde a factores técnicos y financieros, como la necesidad de garantizar un vehículo funcional y seguro, además de competir en un mercado donde los costos de producción han limitado el desarrollo de autos eléctricos de bajo precio.
Olinia está concebido como un minivehículo para uso urbano, enfocado en trayectos cortos y con una configuración optimizada para reducir costos. Una de sus ventajas es que podrá recargarse en enchufes convencionales, sin requerir infraestructura especializada.
El proyecto forma parte de la estrategia para impulsar la electromovilidad en México, con metas como incrementar el contenido nacional en la fabricación, promover el desarrollo de baterías y ofrecer una opción más económica frente a los autos de gasolina.
De acuerdo con el calendario planteado, el primer prototipo será presentado en junio de 2026, mientras que su producción y comercialización están previstas para 2027.
Con este nuevo rango de precio, Olinia busca mantenerse como el auto eléctrico más accesible del país, aunque con una expectativa más realista frente a las condiciones de la industria.





