
El proceso de regularización del sector gasolinero entrará a una etapa de inspecciones y posibles sanciones una vez que concluya en abril la fase II del Registro Nacional de Instalaciones de Gasolinas (RENAGAS), enfocada en la ratificación de información en materia ambiental.
En entrevista Ángel Loyo, director general de Lejar Innovaciones, explicó que tras el cierre del periodo de carga y validación de datos, la autoridad comenzará visitas y procedimientos administrativos para verificar el cumplimiento de las estaciones de servicio.
“La autoridad ya dio herramientas para regularizarse. Después de abril, inicia la revisión y eventualmente las sanciones para quienes no cumplieron”, señaló.
El especialista explicó que la segunda fase del RENAGAS tiene como objetivo confirmar o corregir la información ingresada en la etapa inicial, luego de que muchas empresas presentaron inconsistencias por desconocimiento o errores en la carga documental.
En la primera fase, alrededor del 90% de las estaciones del país se registraron; sin embargo, para la etapa de ratificación se prevé una menor participación debido a factores como la incertidumbre regulatoria y problemas operativos en la plataforma.
Loyo estimó que el nivel de cumplimiento podría ubicarse por debajo de ese porcentaje, con una participación cercana al 60% en algunos casos, aunque la autoridad no ha dado cifras oficiales.
El universo de estaciones involucradas ronda entre 13 mil y 15 mil unidades a nivel nacional, que deberán contar con documentación vigente que acredite su operación conforme a la normativa ambiental.
El directivo indicó que el registro no es opcional, ya que fue publicado en el Diario Oficial de la Federación, lo que lo convierte en un requisito obligatorio para los regulados.
“El objetivo es que las estaciones tengan certeza jurídica y ambiental sobre su operación. Muchas fueron autorizadas hace años, pero no cumplieron con condicionantes posteriores, y ahora deben regularizarse”, explicó.
Añadió que el proceso también busca garantizar condiciones de seguridad y mitigar riesgos ambientales, en línea con la política del gobierno federal de fortalecer la supervisión en este rubro.
Tras la conclusión de la fase II, la autoridad implementará un calendario de visitas que se extenderá hasta 2027, con revisiones escalonadas por regiones. No obstante, aclaró que las inspecciones pueden realizarse en cualquier momento, independientemente del calendario.
En paralelo, programas como el Plan Nacional de Auditoría Ambiental se mantienen como una alternativa para que las empresas puedan regularizarse de manera anticipada y, en algunos casos, mitigar sanciones.
El especialista advirtió que existen estaciones que enfrentan rezagos por documentación incompleta, permisos vencidos o incumplimiento de condicionantes ambientales, lo que podría derivar en multas o procedimientos administrativos.
Asimismo, reconoció que factores como fallas en el sistema, reprocesos en la carga de información y dudas sobre los requisitos han complicado el avance del proceso, particularmente en zonas metropolitanas.
Con el cierre de la fase de registros, el RENAGAS entrará en una etapa de ejecución, en la que la autoridad pasará de la recopilación de información a la verificación en campo del cumplimiento ambiental de las estaciones de servicio en el país.





