
Las pérdidas de ingresos para la hacienda pública asociadas al huachicol fiscal acumularon 215 mil 138 millones de pesos entre 2019 y 2025, acumulando un crecimiento de 262.4% en ese periodo, de acuerdo con estimaciones del Observatorio Ciudadano de la Energía.
El análisis “La evolución de las diferentes versiones de huachicol en México en los últimos diez años”, estima que las pérdidas fiscales por el contrabando de combustibles alcanzaron 40 mil 781 millones de pesos al cierre de 2025, una reducción de 18.1% respecto a 2024.
Pese a esta disminución anual, el monto de 2025 fue 3.6 veces superior al observado en 2019, cuando las pérdidas estimadas por huachicol fiscal sumaron 11 mil 252 millones de pesos.
Para 2025, el huachicol fiscal representó 60.8% de las pérdidas totales para la hacienda pública, dentro de un total de 67 mil 94 millones de pesos, que contempla el mercado de robo de combustibles.

El legado de la 4T
El documento de análisis no identifica pérdidas por huachicol fiscal antes de 2019, por lo que el crecimiento en este delito se disparó después de la llegada al poder de la llamada Cuarta Transformación en 2018, con el triunfo de Andrés Manuel López Obrador en las urnas.
Las investigaciones por el presunto huachicol fiscal han alcanzado a mandos de la Secretaría de Marina, funcionarios aduanales y empresarios. Entre los principales señalados figuran los hermanos Manuel Roberto Farías Laguna, vicealmirante, y Fernando Farías Laguna, excontralmirante y sobrinos políticos del exsecretario de Marina, Rafael Ojeda Durán, quienes presuntamente encabezaban una red que facilitaba el ingreso ilegal de combustibles mediante operaciones en aduanas marítimas.
Las indagatorias también han involucrado a exfuncionarios portuarios y personal aduanal, algunos de los cuales fueron detenidos en septiembre de 2025. De acuerdo con las investigaciones difundidas por medios nacionales, la red habría recurrido a documentación irregular y al pago de sobornos para facilitar el contrabando. Los señalamientos corresponden a presuntas responsabilidades y no implican, por sí mismos, una sentencia condenatoria.
2021, el peor año para el huachicol fiscal
La evolución del fenómeno mostró fuertes fluctuaciones. En 2020, las pérdidas ascendieron a 33 mil 768 millones de pesos y alcanzaron un máximo de 59 mil 864 millones en 2021. Posteriormente, descendieron a 7 mil 824 millones en 2022, antes de repuntar a 11 mil 850 millones en 2023 y escalar nuevamente en los dos años siguientes.
El estudio señala que el contrabando de diésel a gran escala comenzó alrededor de 2019, mientras que el de gasolina se extendió a partir de 2020. Estas operaciones incluyen la introducción de combustibles mediante documentos de importación alterados para simular el ingreso de productos que no están sujetos al impuesto especial sobre producción y servicios (IEPS).
Para estimar el volumen del contrabando, el análisis compara las exportaciones de gasolina y diésel de Estados Unidos hacia México, reportadas por la Agencia de Información Energética estadounidense, con las importaciones registradas por México en el Sistema de Información Energética.
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