
La política de contención de precios de gasolinas y diésel en México está trasladando costos directos a Petróleos Mexicanos (Pemex), con un impacto económico acumulado estimado en 10 mil 541 millones de pesos entre marzo y agosto de 2026, de acuerdo con datos de PetroIntelligence.
Este monto equivale a una pérdida promedio de aproximadamente 57.3 millones de pesos diarios y 2.4 millones de pesos por hora, derivada de la estrategia de reducción y homologación de precios en terminales de almacenamiento. Del total acumulado, 7 mil 206 millones de pesos corresponden a gasolina regular y 3 mil 334 millones a diésel.
De acuerdo con el estudio “Impacto del alza de precios internacionales en el sector gasolinero en México”, la política vigente, basada en el Pacto Voluntario y en la ausencia de estímulos al IEPS equivalentes al 100% de la cuota, ha llevado a Pemex a ofrecer combustibles a precios uniformes, sin reflejar los costos logísticos asociados.
Distorsiones
Este mecanismo ha generado distorsiones en la formación de precios, ya que los costos de transporte y almacenamiento no se trasladan a los precios finales, particularmente en terminales alejadas.
El documento señala que la estrategia también ha impactado la competencia en el mercado. Durante 2026, los precios ofertados por importadores privados a estaciones de servicio se ubicaron por encima de los precios de Pemex, con diferencias relevantes que redujeron su capacidad para competir y colocar producto.
A diferencia de 2022, cuando el gobierno aplicó estímulos fiscales al IEPS de hasta el 100% de la cuota y apoyos complementarios para contener los precios, en 2026 el esquema ha combinado estímulos parciales con control directo sobre los precios de mayoreo de Pemex.
Este cambio ha permitido sostener la recaudación del IEPS, pero ha trasladado la carga de la contención de precios hacia la empresa productiva del Estado y las estaciones de servicio.
El análisis también indica que la fórmula vigente para determinar los estímulos al IEPS, que ajusta el precio base conforme a la inflación, ha limitado la activación de apoyos fiscales más elevados en 2026, incluso en un entorno de alza en los precios internacionales de los combustibles.
En el entorno internacional, los choques derivados de conflictos geopolíticos han presionado al alza los precios de referencia, especialmente en el diésel. Sin embargo, en 2026 los precios de mayoreo de Pemex se mantuvieron contenidos y no reflejaron completamente estas variaciones, lo que evidencia el efecto de la política de control aplicada.
El estudio concluye que el esquema actual de contención ha modificado la dinámica del mercado de combustibles en México, al combinar mecanismos fiscales y comerciales que inciden tanto en la competencia como en la formación de precios a lo largo de la cadena de suministro.
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